sábado, 31 de octubre de 2009

Que aprendan de Cyrano


Nunca el mundo de la cultura, tal y como se autodenominan ellos -lo siento, mi admirado Sabina-, ha resultado tan patético como en los últimos años. Enhorabuena a los abajo firmantes del manifiesto. Desmontar una a una algunas de las tonterías que en él se dicen o aplaudir algunas de sus obviedades me resulta ya demasiado aburrido. El acto tuvo que ser precioso.


lunes, 26 de octubre de 2009

De donde no hay...(XII)

Ya apuntó maneras en su día. Y ahora le debe la nómina de cinco meses a sus empleados. Que el futuro de los trabajadores de este país dependa de lo que puedan negociar este elemento y los sindicatos, con Zapatero como moderador inmoderado, es para estar realmente acongojado. Vamos, con la congoja de corbata.


Después dirán.... Cuando sea tarde.

Casi cuarenta y seis millones de habitantes. La mitad, veintitrés millones, en disposición de trabajar -o eso dicen-, y casi dieciocho millones ochocientos mil ocupados y manteniendo al resto del país. De éstos, tres millones trabajan para el Estado, unos doce millones seiscientos mil para empresas privadas y tres millones doscientos mil por cuenta propia. En definitiva, el treinta y cuatro por ciento de la población trabaja para pagar los salarios, pensiones y prestaciones sociales del otro sesenta y seis.

Casi todas las instituciones nacionales e internacionales afirman que en nuestro país son necesarias importantes y urgentes reformas estructurales, incluida la del mercado laboral. Todas menos el gobierno y los sindicatos. Pues nada, el último que apague la luz.


jueves, 22 de octubre de 2009

Carta entreabierta a nuestros jóvenes

Si no lo hacen por el puro placer del conocimiento, háganlo por simple interés crematístico. Pero háganlo, que alguien tendrá que pagar nuestras pensiones y sacar a este país del agujero.




El resto de la información se encuentra resumida en la Encuesta de Condiciones de Vida publicada por el INE. Y el detalle, para quien tenga interés, aquí. No tiene desperdicio.


miércoles, 21 de octubre de 2009

Albertus inter pares

Ya lo dijo este verano el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes, "...quien tiene más medios, tiene más posibilidades", refiriéndose a nuestro sistema judicial.

Y ya apunté algo aquí y aquí. Pero que ahora los Albertos soliciten además al Estado 4,6 millones por daños morales, sólo viene a ratificar la inmoralidad y la desvergüenza de estos dos chorizos. Ellos, que fueron condenados por el Tribunal Supremo en 2003 por estafa y falsedad en documento mercantil. Ellos, que fueron amparados posteriormente de manera torticera por el Tribunal Constitucional mediante una triquiñuela jurídica que, en todo caso, admite implícitamente como probados los hechos contenidos en la sentencia condenatoria recurrida. Ellos, que han sido incapaces de cuidar su propia moral, quieren ahora que el Estado, es decir, todos nosotros, les pague el daño moral que ellos mismos se infligieron. ¿Se puede tener menos vergüenza? Y no sólo me refiero a los Albertos.


viernes, 16 de octubre de 2009

No todos tienen lo que se merecen

Seguramente ella ignorará que la tengo apuntada en la pizarra de la taberna. Y que la leo habitualmente. Y que admiro su valentía. Como alguno de ustedes sabrán si también la leen, a Yoani Sánchez del blog Generación Y -justo aquí al ladito, cosas de bloguilandia-, le han prohibido por cuarta vez salir de Cuba para recoger un premio. Y como los tiene más grandes que el caballo de Espartero, va, se presenta en la oficina de inmigración cubana para pedir explicaciones y graba toda la escena.

Sin palabras me he quedado. Y preocupado, porque su valentía raya la temeridad. Mucha suerte, Yoani, porque la tuya será la de tus compatriotas. Vaya desde aquí mi admiración.


Editado a las 18:15: Como han bloqueado el blog de Yoani -sólo espero que ese acto de valentía no le haya costado a ella y su familia un disgusto-, y tuve la precaución de descargarme el video y el texto de su entrada, ahí los llevan:

"Soy un poco ilusa. Hasta el minuto antes que comenzara la ceremonia del María Moors Cabot –celebrada ayer– pensé que el gobierno cubano iba a cambiar sudecisión y dejarme salir. De ahí que guardé la grabación que hice en la Oficina de Inmigración y Extranjería el lunes 12 de Octubre. Hoy, al comprobar que sigoen el mismo sitio, me he decidido a publicarla, pensando especialmente en todos aquellos que están pasando por situaciones similares.La emoción, el tener tanto que decir, me hicieron hablar a una velocidad difícil para subtitular, pero siento el alivio de haber dicho ante esos uniformes militares todo lo que pienso de ellos y de sus restricciones absurdas.

Disculpen las deficiencias del video, pero se trata de una grabación totalmente aficionada, como todo en este blog. "

jueves, 15 de octubre de 2009

Al final, la pela es la pela

Se acaba de prohibir en Cataluña la barra libre y las ofertas dos por uno. Vamos, las rondas por cuenta de la casa. Y la ministra de Sanidad, batiendo palmas y anunciando que está trabajando en una medida similar. Así que ya saben, a partir de ahora no me llamen rácano si no les invito a copas, aunque ahora que lo pienso, de las tapitas no dicen nada. De momento.

Y además van los tíos, en concreto un tal Antoni Plasencia, y dicen que "hay que proteger al ciudadano si queremos impedir y frenar el consumo incontrolado de alcohol". Y que la medida se ha tomado de común acuerdo con los empresarios de bares y discotecas de Cataluña. Que digo yo, que si ése es el objetivo, podrían prohibir directamente la venta de alcohol. ¿O es que el objetivo real no es otro que proteger a esos empresarios de bares y discotecas a los que les jodían el negocio esos otros empresarios que le echaban imaginación al suyo?

Por favor, no conviertan mi derecho a la salud en una obligación, ni se arroguen el derecho a protegerme contra mi voluntad, ni pretendan convencerme de que piensan en mi propio bien. ¡Déjennos en paz!. A este paso vamos a terminar creyendo de verdad que contra Franco se vivía mejor. Al menos entonces nadie intentaba simular que vivíamos en un régimen democrático y de libertades.


miércoles, 14 de octubre de 2009

El cuento de las SICAV

Imaginen que tienen ustedes un millón de euros en una cartilla de ahorros que les renta un cinco por ciento anual. Imaginen que, a pesar de que ustedes mantengan tanto el millón como los cincuenta mil euros de renta en la cuenta -vamos, que aunque sean más ricos, no puedan hacer uso de esa riqueza-, pagaran 500 euros de impuestos, un uno por ciento de la renta generada. Imaginen que al final del segundo año, en el que también obtuvieron un cinco por ciento de rendimiento sobre el capital acumulado, deciden ustedes retirar el dinero tras volver a pagar el uno por ciento de las rentas del segundo año y el 18% de rendimiento del capital al hacer efectivas las plusvalías -al trincar toda la pasta, para que nos entendamos-, en cuyo caso habrán pagado ustedes 19.286 euros de impuestos y tendrán en su bolsillo 1.083.189 euros.

Ahora dejen de imaginar esa fiscalidad, que para un ciudadano de a pie y para ese supuesto es ficticia, y sigan imaginando que tienen ese millón de euros en la cartilla de ahorros y en las mismas condiciones de rentabilidad. Los impuestos que habrán pagado en los dos años ascenderían a 18.369 euros y tendrían en su bolsillo 1.083.681 euros.

El primer caso sería la fiscalidad real de una SICAV y el segundo la fiscalidad real de un ciudadano que invirtiese por su cuenta. Sin duda, en un horizonte temporal más amplio y si las SICAV no tuviesen minusvalías -pérdidas-, en sus inversiones a lo largo de toda su vida financiera, el tratamiento fiscal sería algo más favorable que para un ciudadano normal, aunque éste último siempre podría invertir a través de un fondo cuya fiscalidad es aún mejor que la de una SICAV, puesto que ni siquiera tributa anualmente por el uno por ciento de las plusvalías anuales.

Y que conste que no pretendo defender ni atacar las SICAV (Sociedad de Inversión de Capital Variable), sino dejar claro que los ricos que invierten su dinero a través de una de estas sociedades, pagan sus impuestos sobre las rentas del capital como todo hijo de vecino más un 1% adicional por diferir el pago de impuestos hasta el reembolso de su dinero. Quienes andan diciendo por ahí que los ricos sólo pagan el 1% son unos ignorantes. Y si no lo son, entonces son algo mucho peor. Al César lo que es del César.


martes, 13 de octubre de 2009

¿Qué se debe aquí?

Según los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año, y si las previsiones de nuestro gobierno son acertadas, que va a ser que no, la deuda prevista del Estado para 2010 ascenderá a unos 680.000 millones de euros, un 62,5% del PIB. A eso habría que sumarle la deuda del sector privado -lo que debemos todos nosotros, ciudadanos y empresas-, que asciende a casi cinco veces la del sector público, aunque obviamente ésta última sólo depende de nuestras decisiones particulares, mientras que aquélla depende de las decisiones de nuestros políticos.

No sé si todo el personal es consciente de lo que significan las cifras del párrafo anterior. Centrándonos sólo en la deuda pública, cada ciudadano va a tener en 2010 una hipoteca, de la que probablemente no es consciente, que asciende a unos 15.000 euros, unos 40.000 euros por hogar. Y como en cualquier economía doméstica donde los gastos sean superiores a los ingresos, esa deuda habrá que pagarla, bien incrementando el PIB -aumentando los ingresos de la unidad familiar mediante un ascenso en la empresa por trabajar más y mejor, la incorporación al mundo laboral de algún miembro de la familia,... -, bien mediante nuevas emisiones de deuda para refinanciar la deuda que no se puede pagar -acudiendo a nuestra sucursal bancaria para endeudar aún más a la familia solicitando un nuevo crédito-, bien mediante una reducción drástica de los gastos más prescindibles.

Por si alguien a estas alturas aún no se ha dado cuenta, el Estado, como la Hacienda Pública, somos todos y cada uno de nosotros, para bien y para mal. Eso sí, unos son más Hacienda Pública que Estado, que esos 40.000 euros por hogar se convierten en casi nada para quienes apenas pagan impuestos y en mucho más para quienes los pagan.


martes, 6 de octubre de 2009

Historias de la taberna (VI)

A veces transitan por la taberna madrugadas tan breves y oscuras como la sombra de unos zapatos con la prisa en los talones y en las que el aliento de la vieja barra asemeja el bostezo de un cadáver con resaca. Y aquélla parecía ser una de ellas. Una de esas calurosas madrugadas de otoño en las que el verano pide la enésima espuela al tabernero mientras el grueso de la parroquia se bate en retirada como un ejército derrotado al que le pesaran los harapos del alma. Una de ésas en las que antes de echar el cierre apenas quedan los restos de los de siempre y en las que el Letri martillea por deblas los versos de su pena con el compás del palo seco de los nudillos contra el yunque de la barra. Una de ésas en las que la música de fondo parece la acojonada banda sonora de un entierro en el que el muerto acabara de resucitar y convidase sonriente a la última copa antes de volver a palmarla. Y una de ésas en las que siempre ocurre algo y aparece un tipo raro haciendo preguntas extrañas. ¿Siempre? Aquélla sólo parecía ser una de esas madrugadas.

lunes, 5 de octubre de 2009

Invita la casa. Hoy: El expolio de los sueños

Interesante. Muy interesante el artículo de Marc Vidal en su blog, que anoto inmediatamente en la pizarra de esta taberna con tiza indeleble. Aunque es largo -eso sí, su longitud se ve compensada con creces por su interés-, se lee de un tirón. A aquéllos a quienes no interese la política o la economía, en definitiva, su propio futuro, y no quieran perder el tiempo, les resumiré el texto en pocas palabras: la destrucción de la clase media, sobre la que se sustenta el Estado del Bienestar, amenaza muy seriamente la continuidad de éste.

Aquéllos que piensen aún en la lucha de clases fumándose un porrito de vez en cuando, añorando el Mayo del 68 y apuntando con su armamento dialéctico a la clase media, deberían hacérselo mirar por si se descubren de pronto con un tiro en el estómago mientras sus manos temblorosas intentaban dispararse en la sien. En fin, que ahí llevan la invitación de hoy.


viernes, 2 de octubre de 2009

Verbigracia

Uno no es ministro por méritos propios ni por curriculum académico..." (Pepiño Blanco, 1/10/09)