lunes, 1 de mayo de 2017
Epitafio
Publicado por
Er Tato
A LAS
15:18
5
comentarios
lunes, 17 de abril de 2017
Descomposición
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:15
2
comentarios
miércoles, 23 de abril de 2014
Evocación
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:01
9
comentarios
lunes, 20 de mayo de 2013
Secretos de confesión
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:10
0
comentarios
Etiquetas: Ficción, Hiperbreve
miércoles, 19 de octubre de 2011
Boludo
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:06
10
comentarios
miércoles, 15 de junio de 2011
De memorias y otros laberintos
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:07
11
comentarios
martes, 17 de agosto de 2010
Mitin
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:00
7
comentarios
miércoles, 11 de agosto de 2010
Amor a primera Visa
Publicado por
Er Tato
A LAS
0:04
18
comentarios
domingo, 8 de agosto de 2010
Números primos
Publicado por
Er Tato
A LAS
17:56
13
comentarios
viernes, 6 de agosto de 2010
Historias de la taberna (IX)
Pero aquel día Antolín no apareció como hacía años, con su mono manchado de cemento y tristeza ajena, luto en las uñas y la lengua ágil del trasiego del camino. No. Aquel día apareció sereno, con traje y corbata negros, camisa blanca, la mirada en busca y captura, y palabras alejandrinas, anchas, espaciosas, con ruidosos puntos suspensivos entre sílaba y sílaba. Venía de enterrar a Anselmo y en la cara traía las huellas culpables del pecado inesperado de los que se creen descreídos. Cuentan que pagó un par de rondas a la salud de Anselmo y se encerró en el retrete con Pepe el Papa tras pedirle confesión, y que a la media hora salió a por una botella de aguardiente para desatascar su elocuencia y poder pasar del sin pecado concebida. Dicen que le confesó que aquella mañana, mientras la familia del difunto al que estaba enfoscando el saloncito de su eternidad apenas podía contener el desconsuelo, alojó a Anselmo de polizón en el nicho sin que nadie se percatara. Y que los familiares, al verlo llorar con tanto entusiasmo tras el último golpe de palustre, le dieron una generosa propina por acompañarlos en el sentimiento sin necesidad. Cuentan que cuando Pepe el Papa intentó consolarlo de sus remordimientos por haber profanado aquella tumba, Antolín le gritó desabrido y de un tirón, ¡que se joda dios!, mi único pecado, si es que tal cosa existe, ha sido permitir que mi querido gato Anselmo haga un viaje tan largo con un extraño.
Publicado por
Er Tato
A LAS
22:27
27
comentarios
Etiquetas: Ficción, Historias de la taberna
viernes, 23 de julio de 2010
Historias de la taberna (VIII)
Apareció tras dos meses y un día de pensión completa y habitación forzosa en la segunda planta de aquel lugar en el que embridan el dolor y zurcen el forro del alma. Y lo hizo a las cinco de la madrugada, esa deshora taurina a la que aquel fatídico día se le quebró el pecho, citando al personal desde la puerta con diez kilos menos en su sonrisa y la humedad lenta de su mirada. Ahora, después de una década, aún sonríe con ternura cada vez que alza entre sus dedos aquella figura recompuesta con celo y susurra al oído de Juan el Manteca el aliento trabado de un jaque mate con la dama, su querida dama negra.
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:03
17
comentarios
Etiquetas: Ficción, Historias de la taberna
viernes, 25 de junio de 2010
Variaciones sobre un oculista con prisa (II): En un abrir y cerrar de ojos
Publicado por
Er Tato
A LAS
0:04
1 comentarios
miércoles, 23 de junio de 2010
Variaciones sobre un oculista con prisa (I): El brillo de sus ojos
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:05
7
comentarios
viernes, 4 de junio de 2010
El examen
Publicado por
Er Tato
A LAS
12:47
9
comentarios
miércoles, 2 de junio de 2010
¡Plaf!
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:30
6
comentarios
martes, 11 de mayo de 2010
Paciente secreto
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:05
7
comentarios
lunes, 10 de mayo de 2010
Ignorancias
Publicado por
Er Tato
A LAS
18:30
6
comentarios
viernes, 7 de mayo de 2010
Cuento: Amores imposibles
¡Bah!, no seas tonta, se dijo, hoy has llegado bastante más temprano de lo habitual, así que estos versos deben de ser para otra, nadie te esperaba a esta hora, nadie se fija nunca en ti. Miró a su alrededor, pero todos andaban a lo suyo, enfrascados en sus lecturas o simplemente dormitándolas. Con una mano en el mentón y el codo apoyado sobre la mesa, sujeta la cartulina con la otra, abanicaba sus deseos mientras cruzaba y descruzaba las piernas visiblemente incómoda. ¿Y si aquel hermoso soneto era para ella? ¿Y si alguien la amaba en secreto?
Se levantó decidida en busca de la estantería donde debía encontrarse el libro al que pertenecían aquellos versos, pero sólo encontró su hueco. Y en él, una rosa todavía húmeda, recién posada. Empezó a pensar que algún bromista se había tomado demasiadas molestias para llevarla hasta aquel rincón de la biblioteca, pero en el fondo ansiaba que todo aquello fuera por ella, para ella, así que volvió la vista ilusionada buscando una mirada delatora, algún signo sospechoso. Nada. Aturdida, se disponía a volver sobre sus pasos cuando comenzó a sonar la música a todo volumen al tiempo que un enorme cartel se desplegaba desde el techo de la biblioteca, justo en el centro de la inmensa sala. En él, manuscrito en hermosas letras góticas, podía leerse: ”Te amo, Eloísa, sencillamente porque te amo, yo mismo no sé por qué te amo. Firmado: Abelardo”. Mientras escuchaba a su espalda un gritito nervioso de enamorada, la decepción y el desengaño demudaron el rostro de Carmen.
Publicado por
Er Tato
A LAS
8:03
13
comentarios
miércoles, 14 de abril de 2010
Anatomía providencial
Publicado por
Er Tato
A LAS
17:58
7
comentarios
sábado, 10 de abril de 2010
(Re)Presión
Publicado por
Er Tato
A LAS
20:27
14
comentarios
