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viernes, 23 de agosto de 2019

Indignante indignación

Loli, la española que más tiempo ha cotizado, cobrará de pensión menos de 1.000 €. Telediarios, prensa, barras de bar... Todos echan humo ante tamaña injusticia.

¿Es que nadie sabe que la pensión no se calcula en función del tiempo cotizado a partir de un mínimo, sino en función del importe por el que se ha cotizado? ¿Es que nadie sabe que el nuestro es un sistema de reparto y no de capitalización? Claro que lo saben. Lo saben todos los que se están echando las manos a la cabeza. De derechas, de izquierdas o de extremo centro.

Pero indignarse es lo políticamente correcto. Por eso a mí me indigna tanta indignación de pose que explota la ignorancia de la gente o sus tripas o sus oídos ávidos de regalos.

 

jueves, 3 de noviembre de 2016

Un mierda más...

Los hechos, tal y como el propio protagonista los ha narrado, no sin una cierta y llamativa imprecisión. Tenía 21 años, era estudiante y no tenía un duro, así que su familia -su padre está procesado por haber ingresado sobre las mismas fechas casi 200.000 euros con este asuntillo de las tarjetas black- le presta 60.000 euros para comprarse una vivienda protegida sobre plano. Cuando se termina de construir la vivienda en 2010, da la entrada y se subroga sin mayores problemas en una hipoteca de casi 100.000 euros ganando 480 euros al mes con una beca. Pocos meses después, obtiene unas ganancias patrimoniales de 20.000 euros sobre una inversión de 60.000 euros, o sea, un rendimiento de casi un 50% anual.

En principio, a mí, salvo lo del padre y que se haga negocio con una vivienda protegida, todo me parece normal y nada reprochable. Alguien consigue recursos financieros para comprar una vivienda sobre plano y la vende más cara cuando se termina de construir, obteniendo así un beneficio tras haber asumido un cierto riesgo. Más o menos lo que han hecho miles de españoles durante la burbuja inmobiliaria.

Por contra, a quienes no les parece bien esa forma de actuar es al señor Espinar -que incluso ha participado en algún debate de nombre tan pomposo como "El saqueo de la vivienda pública en la Comunidad de Madrid"-, y a su formación política, que la han criticado hasta la saciedad. Por eso no se entiende que hayan salido en tromba diciendo aquello de la máquina del fango y movilizando a las redes sociales. ¿Qué máquina del fango? Si lo que ha contado la prensa es cierto, y lo es porque el interesado lo ha admitido en lo fundamental, no se entiende esa reacción. Salvo que el listón ético de quienes decían venir a la política para regenerarla sea una mera pose. El problema de pretender erigirse en referencia moral del comportamiento político es que mantener la coherencia es muy sacrificado e incómodo, pero es lo que hay. O se es coherente o te conviertes en un mierda más.

Por cierto, espero que el señor Espinar haya declarado la ganancia patrimonial que obtuvo en el ejercicio 2011 en su declaración del IRPF. Por aquello de que el modelo de Estado que defienden necesita impuestos, muchos impuestos para, entre otras cosas, construir viviendas sociales que terminen con la especulación de un bien de primera necesidad, según dicen defender. Yo, por si acaso, y como les gusta tanto esto de las redes sociales y la transparencia, le he pedido que haga pública su declaración del IRPF de aquel ejercicio. Si me contesta, ya les contaré a ustedes.


lunes, 5 de enero de 2015

Por si todavía queda algún ingenuo...

"La propuesta de creación de una banca pública por parte de nuestro gobierno parece sugerir que, o se piensa que la valoración del riesgo que hace la banca privada es errónea, o el Estado está dispuesto a asumir riesgos que el mercado ha decidido no asumir"

"Hasta ahora, la competencia entre bancos privados ha demostrado sobradamente que no suelen equivocarse por exceso en la evaluación del riesgo, es decir, asignando a un negocio más riesgo de su riesgo objetivo, sino más bien al contrario. Sólo hay que echar un vistazo a los créditos concedidos a los promotores, sobre todo por parte de las Cajas de Ahorros. Por lo tanto, el incremento del crédito que promete la nueva banca pública sería consecuencia de una política de riesgo mucho más laxa que la de la banca privada, lo que implicaría necesariamente una morosidad muy superior a la del mercado"

Estas cosas escribía este humilde tabernero -sin más mérito que el sentido común-, hace ya casi cinco años, cuando al señor Zapatero se le ocurrió la idea de iniciar una línea de crédito directo a las empresas, ICO-Directo, asumiendo el Estado el riesgo de impago -banca pública pura y dura-, y saltándose la estrategia clásica del ICO, en la que el riesgo de impago lo asumía el banco privado que comercializaba sus fondos.

Pues bien, como era lógico suponer, de los 551 millones de créditos concedidos a través de ICO-Directo, casi 200 millones son de dudoso cobro, un 35% de morosidad. Casi el triple de la morosidad del sistema financiero y seis veces la morosidad del propio ICO. Doscientos millones que habrá que retraer de nuestros impuestos y que si hubiesen sido prestados por la banca privada, hubieran pagado sus accionistas.

Aun así, algunos seguirán defendiendo la banca pública. Dirán que un banco público bien gestionado no tiene por qué incurrir en pérdidas. Pero olvidan que la razón de ser de un banco público consiste en correr riesgos que el mercado no está dispuesto a asumir, proveer de crédito a quien no posee suficiente solvencia para devolverlo, y todo ello, a tipos de interés asumibles por el deudor. ¿Puede estar bien gestionado un banco que actúe bajo esas premisas? ¿Un banco público bien gestionado? ¡Menudo oxímoron!  

Espero que tomen nota la señora Susana y sus ratones coloraos. Y también los andaluces.

domingo, 20 de julio de 2014

De la economía ideológica y otras manipulaciones

"Sin embargo, la solución a la crisis parecía estar en controlar el déficit público mediante severos recortes en los gastos públicos. Y así se hizo. O mejor, así se dijo que se hacía porque si analizamos lo ocurrido es que sólo ha habido un año de recorte del gasto público, 2010, coincidiendo con lo peor de la crisis. A partir de ahí, ha habido recortes selectivos en gastos autonómicos, pero el conjunto del gasto público no se ha reducido en el Estado central. Tenemos un déficit cercano al que había hace dos años, pero la deuda pública ha aumentado de forma espectacular. Dicho de otra forma, la austeridad en el sector público ha sido ideológica (recortes sociales), recesiva (caída en la inversión pública) y aparente (incremento de la deuda pública)." (Jordi Sevilla, ex ministro de Zapatero, en la prensa de hoy, cayéndose del guindo)

Parece que después de afirmar una y otra vez en sus numerosos artículos que el austericidio (sic) de este gobierno no era el camino -¡Qué alguien nos rescate del austericio...!, suplicaba hace apenas año y medio-, y de los datos oficiales de Contabilidad Nacional que desmentían una y otra vez esa austeridad, ahora resulta que la austeridad no ha sido tal, que ha sido sólo ideológica, que los únicos recortes se han producido en servicios sociales e inversión, y que la deuda, junto con el gasto público, no ha hecho más que incrementarse. ¡Coño, lo que algunos llevamos años denunciando con datos objetivos y públicos...!

Si acaso un matiz, y no menor, señor Sevilla. Los recortes no han sido ideológicos, sino defensivos. Todos, absolutamente todos los gobiernos -el nacional, los autonómicos y los locales-, y de todos los colores, han recortado en educación, sanidad e inversiones antes que en subvenciones políticas, burocracia y mantenimiento de su propio andamiaje institucional, léase mamandurrias. Y si no se lo creen, ahí va una muestra de un gobierno del mismo color que el del señor Sevilla y sus prioridades.


sábado, 1 de junio de 2013

¡Anda, lo que ha dicho...!

Ha sugerido el Banco de España que, excepcionalmente, podríamos olvidarnos del Salario Mínimo Interprofesional. En concreto habla de establecer "mecanismos excepcionales para evitar que el salario mínimo actúe como una restricción para grupos específicos de trabajadores con mayores dificultades para su empleabilidad". ¿Excepcionales? ¿Y por qué excepcionales? Es que tienen un complejo...

Lo que dice, con la boca chica para que no se la partan, es lo que saben la mayoría de los economistas, que la imposición por ley de salarios mínimos crea paro, como ya expliqué por aquí hace casi seis años.


miércoles, 24 de abril de 2013

¿Que le pasará al probe Miguel...?

La estabilidad presupuestaria no es de derechas. La equidad vertical es de izquierdas. La equidad horizontal es progresista. El impuesto sobre el patrimonio es un impuesto ineficiente e injusto. La eficiencia económica y el crecimiento es progresista, y son una condición necesaria para la sostenibilidad del Estado del Bienestar y para financiar el gasto público sin acumular deuda ni elevar la presión fiscal. La simplicidad fiscal es de izquierdas. Bajar los impuestos es de izquierdas.

Que no, que no lo he escrito yo -aunque lleve ya algunos años diciendo cosas parecidas-, que lo escribió ayer mismo el señor Miguel Sebastián, socialista, director de la oficina económica de Zapatero y ex ministro. Vamos, muy poco sospechoso de ser liberal. ¡Cómo les crece el sentido común en cuanto dejan de pasar por la peluquería del partido...!

martes, 17 de abril de 2012

Del libre albedrío y otras confusiones

Hay quienes identifican libre albedrío con libertinaje, olvidando que aquél lleva incluido en el mismo paquete las consecuencias de nuestras decisiones. No se trata simplemente de ser libres para elegir, sino de hacerlo entre las alternativas posibles en cada momento teniendo bien presente que ese catálogo de opciones es dinámico, que cambia con cada decisión.

En estos años de crisis, buena parte de la izquierda se ha dedicado a gritar que no se puede tolerar que los mercados se coloquen por encima de la democracia, del pueblo, de los Estados. Dicen que hay que hacer tal o cual cosa para evitarlo. Ni siquiera se percatan de la contradicción implícita en su planteamiento. Si afirman que otra cosa se puede hacer, también están reconociendo que el Estado tiene otras alternativas, y que si no las elige no es porque no pueda. Y en tal caso, ¿cómo pueden afirmar que los mercados son realmente los que deciden?

Que se lo pregunten a Cristina Kirchner. Los argentinos han tomado una decisión. Y España, más allá de su indignación impostada, no va a conseguir gran cosa. Sobre todo porque hay allí muchas más inversiones españolas que pueden ponerse en peligro. Serán los mercados, los inversores, los ahorradores, quienes pongan a Argentina en su sitio. Y entonces volverán a gritar los que acusan a los pérfidos mercados de maniatar las democracias.


viernes, 20 de enero de 2012

Vada a bordo, cazzo!

El que a hierro mata, a hierro muere. O eso dicen. Lo que Italia amarró por decreto, por decreto lo va a desatar. El gobierno italiano va a aprobar un paquete de liberalizaciones para poner fin a prebendas, deformaciones y trampas burocráticas que hacen del mercado italiano uno de los más rígidos de Europa y que mantiene altos los precios finales de muchos bienes y servicios.

Argumenta Mario Monti que un régimen de libre competencia es más justo, contribuirá al crecimiento económico y favorecerá a los más débiles. Menos mal que el libre mercado ha sido el culpable de la crisis, que si no...

Venga, ánimo, ¡suban a bordo, coño!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Eso ha tenido que doler...

"Todo esto es la mejor prueba de que son los políticos los que entorpecen la rehabilitación y no los financieros. La prueba definitiva nos la están dando hace ya tiempo: bancos vacíos y boca abajo, financieros sin un duro, corruptos ministros andando por las calles, ministerios de Hacienda agotados... Los políticos malos, como parece que son los altos y bajos europeos, tienen la culpa de lo que está pasando. Son ellos los que exprimen los bancos, desahucian a los financieros y evaporan el dinero. La culpa, que quede claro de una vez, es de los pésimos políticos." (Antonio Gala, ¡menudo porrazo desde el guindo...!)

Un desayuno, dos euros. Una entrada de cine, ocho euros. Llenar el depósito del coche, ochenta euros. Leer la última "Tronera" de Antonio Gala... no tiene precio. Y no sólo porque puedan leerla gratis aquí

En fin, en esto, el señor Gala tiene exactamente la misma credibilidad que cuando escribía todo lo contrario, pero no deja de ser un síntoma.


domingo, 4 de septiembre de 2011

¿Pro Bono público?

Otro porrazo desde el guindo. Al final he tenido que crear una nueva etiqueta porque no doy abasto con tanta reconversión. Cuando uno -o sea, yo-, decía cosas parecidas hace algunos años mientras afirmaba simultáneamente que profesaba una ideología de izquierdas -lo que uno, o sea yo, entiende por ser de izquierdas, claro...-, le miraban a uno con cara de guasa y de pensamiento único.

Éstas son las perlas de una entrevista al presidente del Congreso, José Bono, que hoy publica un periódico:

"Las administraciones públicas españolas piden prestados 600 millones de euros para financiarse. ¡Cada día! ¡100.000 millones de pesetas cada día! Eso no hay país que lo soporte. Podemos esconder la cabeza como el avestruz y hacernos trampas en el solitario o, al contrario, tomar decisiones firmes y gastar menos, mucho menos."

"El gasto debe ajustarse a los recursos más que a las aspiraciones. ¿Hacen falta tantas televisiones locales, provinciales, regionales, pagadas con los impuestos? ¿Qué problemas tienen los riojanos, asturianos o murcianos por no tener Diputación? ¿Tienen razón de ser miles de municipios con menos de 500 habitantes y con secretario, auxiliar, Policía…?"

"...si tienes que pedir prestado, debes garantizar que puedes devolverlo. En caso contrario, no te prestan y te mueres. Hay que poner límite a la capacidad de disponer de lo que no se tiene. Ni una persona, ni una familia, ni un pueblo pueden permanentemente pedir prestado por encima de sus posibilidades."

"Lo progresista es que haya servicios públicos eficientes. ¿Por qué es progresista que los cocineros de un centro sanitario sean funcionarios, si se puede prestar el servicio de cocina al mismo nivel y con menos coste contratando a una empresa?"

"A todos los ciudadanos se les debe escuchar, pero gobernar no es tarea ni de los sindicatos ni de quienes protestan en una plaza."

"Que pague más quien más tiene es de izquierdas, pero perseguir al que crea riqueza es de torpes o de comunistas del Paleolítico, que alguno queda."

Pues eso, pro bono publico.


martes, 30 de agosto de 2011

Algunos se pegan unas hostias desde el guindo...

Podría haberlo dicho, o mejor, reiterado, yo mismo, pero no. Ha sido el señor Fernández Vara esta mañana en Onda Cero.

"Si uno no quiere tener que depender de los mercados, pues gaste usted sólo lo que ingresa; si usted necesita que le presten dinero para gastar, usted sabe que se está poniendo en manos de aquél que se lo presta. Eso es algo que tendremos que tener claro en el futuro..."

"Con carácter general hay que aceptar que esto [la exigencia de los mercados] no es una imposición, es una consecuencia. Porque se habla, ¡es que los mercados imponen! No, los mercados no imponen, los mercados prestan, y cuando prestan ponen condiciones..."

"¿Que no queremos depender de los mercados? Pues no gastemos más de lo que ingresamos..."

Ahora ya sólo falta que además de decirlo, se lo crean. 

sábado, 27 de agosto de 2011

De cómo caerse del guindo sin haber subido a él y otros fingimientos

"Unas finanzas estables, una deuda pagable para que nuestro país pueda hacer una política propia que no esté en manos de aquél al que le debemos" (Rubalcaba cayéndose de un guindo al que nunca estuvo subido, 27/08/11)

A ver si lo he entendido bien. Si no podemos tener una política propia no es por los pérfidos mercados -"...aquél al que le debemos"-, sino porque no tenemos "unas finanzas estables" ni "una deuda pagable", circunstancias ambas de las que el menos responsable es "aquél al que le debemos". Ha sido salir del gobierno y entenderlo del golpe... ¡Qué chiquillo éste!