jueves, 11 de junio de 2009

Variaciones bajo un paraguas ausente (III): Impostura

Llovía afuera y yo sin paraguas, pensó preocupado mientras mantenía el equilibrio a duras penas y su vieja maleta, sucia y desvencijada, rodaba desde el cuarto piso escaleras abajo desnudándose a cada golpe. Recogió a trompicones el reguero de ropa y se sentó resoplando en el suelo húmedo de pisadas del zaguán. Sin paraguas, llegaba tarde y llovía a mares. No pudo contener las lágrimas. La lluvia apagaría sus brillos, desperezaría los rizos de su peluca naranja y convertiría en un borrón multicolor su alegre cara de payaso antes de llegar al cumpleaños. Y volvería a ser él.


miércoles, 10 de junio de 2009

Variaciones bajo un paraguas ausente (II): Humor propio

Llovía afuera y yo sin paraguas, dijo riéndose a carcajadas mientras nos contaba su última batallita. Al principio me daba un poco de vergüenza ajena que se respetase tan poco. No entendía por qué aquellas bromas sobre sí mismo parecían divertirle tanto. Pero a pesar de todo, me tragaba la tristeza y soltaba una carcajada apócrifa. Hasta que un día se puso serio, me miró y me dijo que él era feliz así, y que haber nacido sin brazos era infinitamente mejor que haber nacido eternamente triste como yo.


martes, 9 de junio de 2009

Variaciones bajo un paraguas ausente (I): Peligrosa alteridad

Llovía afuera y yo sin paraguas. Era la excusa perfecta. Desde que llegué a aquel sanatorio mental, siempre había deseado corretear desnudo bajo la lluvia por sus hermosos jardines, chapotear en los charcos para mojarme desde abajo, pasar desapercibido entre el resto de chiflados. Justo cuando empezaba a desabrocharme excitado el cinturón del pantalón, llegó corriendo la enfermera haciéndome señas apresuradas con el brazo en alto. Disculpe la tardanza, aquí tiene mi paraguas, espero que no le avergüence el estampado de flores, doctor Fernández, me dijo entre jadeos antes de desearme un buen fin de semana. Hasta el lunes, Carmen, contesté contrariado recomponiendo la figura.


lunes, 8 de junio de 2009

Por imperativo legal

Simple y llanamente vergonzoso. Nuestro presidente dice que es un asunto que no compete al Parlamento nacional, puesto que se produjo cuando el protagonista era Presidente de la Junta de Andalucía. La Junta de Andalucía, a través del ínclito Pizarro, dice que como no es ni diputado ni presidente andaluz, reglamentariamente no puede intervenir en el Parlamento autonómico. Y mientras se pasan la patata caliente de uno a otro, el señor Chaves remite una carta al periódico El Mundo para dar las explicaciones que se niega a ofrecer al pueblo allá donde debe hacerlo.

De todos los argumentos empleados en la carta, quizás el más vergonzoso para el propio Chaves sea el contenido en el primer punto. Como no es creíble que un licenciado en Derecho, profesor universitario y alto cargo de la Administración durante más de veinte años no sea capaz de distinguir el concepto jurídico de "imperativo legal" -aquél al que, por ejemplo, está sometido el rey al estar obligado a sancionar las leyes, le gusten éstas o no-, de la necesidad de ratificación, a efectos de control, de determinados acuerdos para la validez de los mismos, sólo cabe concluir que su grado de desfachatez ha alcanzado ya límites inimaginables. Por si a alguien aún no le ha quedado claro, el señor Chaves tenía que ratificar el acuerdo de subvención adoptado por el Consejo Rector de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía -organismo dependiente de la Junta-, si, y sólo si, consideraba que esa subvención debía concederse, pero en ningún caso tenía la obligación legal de ratificarla si entendía lo contrario.

Como quedó dicho hace ya algunos días, presunción de culpabilidad política cuando no se reaccione de manera fulminante ante acusaciones de corrupción. Claro que si después, en esta Andalucía de corrupciones, clientelismo y paro, las elecciones las vuelve a ganar el dueño del cortijo...

Por cierto, enhorabuena a UPyD, un rayo de esperanza para la complicada regeneración democrática de este país.


viernes, 5 de junio de 2009

Comprimidos de arte literario

Releyendo un sabroso librito de Benedetti, "Despistes y franquezas", se me han vuelto a clavar en la memoria estas deliciosas obras de arte que no puedo evitar poner sobre el mostrador. Espero que les aproveche.

Su amor no era sencillo

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.


Graffiti sin muro

Las modas pasan, los escombros quedan

Los parricidas son huérfanos precoces

Lo grave no es el pecado original, sino las fotocopias

Los únicos ángeles de que recelo son los demonios disidentes


jueves, 4 de junio de 2009

Más de lo mismo

¿Se imaginan que a los tres mejores corredores de maratón les permitieran salir media hora antes que a los demás porque en el último campeonato del mundo llegaron los primeros? Pues eso mismo les hacen a los partidos políticos cuando se enfrentan a unas elecciones: tienen más oportunidades de explicar su mensaje quienes menos lo necesitan.

Democracia de calidad, sí señor. Anoche, en el ¿debate? a cinco de TVE, no estuvo UPyD. Desde luego, conmigo no contaron para verlo. Tampoco para votarles. El presidente de RTVE ignoró la carta de queja que Rosa Díez le envió la semana pasada, la Junta Electoral Central rechazó la reclamación por extemporánea y los partidos participantes -tampoco es que un servidor esperase ningún gesto de limpieza democrática por su parte-, se prestaron a un debate patético.

El Domingo votaré a UpyD. Sin ninguna duda.


miércoles, 3 de junio de 2009

De donde no hay...(VI)

Don José Blanco, que ahora ya es ministro y hay que tratarlo con respeto, ha dicho hoy que "no quiere que la hipocresía y la doble vara de medir sea la que utilice permanentemente esta formación (el PP) para juzgar a cirios y a troyanos".

Con dos cojones. ¿De dónde serán los cirios? ¿De Ciria, que diría un lepero? ¡Que hay que viajar más Pepiño!






Presunción de culpabilidad

Así como en el terreno jurídico nuestra Constitución consagra el principio de presunción de inocencia, en el terreno político es democráticamente insano invocarlo. ¿Se imaginan que para ejercer su función de control, para poner en marcha una comisión de investigación o para que le entreguen un expediente con el que poder verificar la legalidad de una determinada actuación del ejecutivo, los partidos de la oposición tuvieran que demostrar previamente que el gobierno es culpable? Ya sé que no necesitan imaginarlo, pero en fin.

En todo caso sería saludable distinguir entre ambos planos, el de las responsabilidades civiles o penales, y el de las responsabilidades políticas, porque las reglas de juego no debieran ser las mismas. En el primero, uno tiene derecho a no aportar pruebas que le incriminen y en el segundo, está obligado a aportar pruebas que le eximan. En el primero, uno actúa en nombre propio, y en el segundo, en nombre de los ciudadanos, a los que debe lealtad.

Presunción de culpabilidad pues para aquellos gobernantes que, ante la más mínima sospecha de delito o inmoralidad, se enrocan reclamando la presunción de inocencia, negando la información disponible a los representantes legítimos de los ciudadanos y vetando los instrumentos políticos de investigación existentes. ¿Por qué un gobernante bajo sospecha no salta como un resorte para poner a disposición del Parlamento toda la documentación disponible, con luz y taquígrafos? Porque es culpable.


martes, 2 de junio de 2009

La caja (a)tonta

Algunos miles de millones de euros -¡cientos de miles de millones de pesetas!-, nos cuestan a los ciudadanos las televisiones públicas. Y total ¿para qué? Si la televisión pública tuvo algún sentido en los albores de nuestra democracia para la formación de uno de los pilares del Estado democrático, la llamada opinión pública libre, hace ya tiempo que dejó de tenerlo. Y no sólo por la proliferación de televisiones privadas y otros medios de comunicación de masas -prensa, radio, internet...-, que debieran garantizar por sí mismos la pluralidad de la información a la que tienen acceso los ciudadanos, sino porque una opinión pública realmente libre es el resultado de la formación y educación de la audiencia y los lectores, no de la mera existencia de medios de comunicación plurales.

Es evidente que la información de los medios de masas, incluidos los públicos, es parcial y fragmentaria, consecuencia inevitable de su deseable pluralidad. Por un lado, transmiten una determinada visión de la realidad a través de lo que cada uno de ellos considera noticia, y por otro, se posicionan ante ellas de una determinada manera a través de los denominados creadores de opinión. Frente a esta situación, lo único que garantiza una opinión pública libre es la educación y la cultura. Una persona razonablemente formada compensa con creces la parcialidad de la información, es capaz de contextualizarla y se enfrenta de manera diferente, con más elementos de juicio e instrumentos críticos, a la lectura de un periódico o a un programa de televisión. Para una democracia fuerte es imprescindible un pueblo culto y libre, que conozca y comprenda las distintas alternativas, que sea exigente con sus representantes.

Por tanto, si a estas alturas la televisión pública no contribuye a la formación de una opinión libre, o al menos no más que las demás, ¿no sería más rentable para el interés general cerrarlas e invertir esos miles de millones en educar ciudadanos capaces de enfrentarse a los medios de masas de una forma menos pasiva e ingenua, más crítica y responsable?





lunes, 1 de junio de 2009

¿Mensaje subliminal?

Si ya es llamativo que tengamos una ley electoral escasamente democrática para regular la elección de nuestros representantes, no lo es menos que en esa misma ley se prohíba la difusión de encuestas durante los cinco días previos al de la votación. Y no tanto por la prohibición en sí misma, como por el mensaje subliminal que la misma lanza, a saber, que los ciudadanos somos tan ignorantes y manipulables como para que el resultado de un sondeo el día antes de la votación nos haga cambiar de opinión. O quizás no sea tan subliminal.


sábado, 30 de mayo de 2009

Peras al olmo

Luciano Gómez, secretario general de FIA-UGT en Huelva, exige al PP una rectificación de sus declaraciones sobre Minas de Aguas Teñidas S.A. (Matsa) y, en caso contrario, anuncia movilizaciones en la comarca. Lo dicen ellos mismos, que conste.

No sé si el asunto de la subvención, con Chaves y su hija de por medio, es delictivo o sólo antiestético. Imagino que el tiempo y la correspondiente investigación, si es que ésta se produce, pondrá a cada uno en su sitio. A mí, lo que realmente me llama la atención no es la posibilidad de que haya existido corrupción -desgraciadamente, estamos rodeados de ella y no pasa nada-, sino que un sindicato, socialista para más señas, amenace con movilizaciones contra las denuncias de la oposición en lugar de exigir alto y claro, también con movilizaciones si es preciso, que se investigue la manera en la que los dineros de todos han sido entregados a una empresa privada. Pero claro, no hay que pedir peras al olmo, que después se lleva uno estos disgustos.


viernes, 29 de mayo de 2009

A la rica manzana del paraíso

Los gobiernos se han hinchado de mentir diciendo que la culpa de todo la tienen los avariciosos, como si los mercados financieros no estuvieran a cargo de la vigilancia de esos mismos gobiernos. Por supuesto, ellos y los ciudadanos no tienen culpa de nada. Esta misma semana, nuestro gobierno ha tramitado una proposición no de ley en el Congreso para endurecer la normativa que afecta a los paraísos fiscales, allí donde los avariciosos sacian sus apetitos insolidarios. ¡Bien!

Simultáneamente, el gobierno ha comenzado a tramitar un decreto ley que exime a los compradores de deuda pública domiciliados en paraísos fiscales -ya exentos de retención fiscal desde el año pasado merced a otro decreto-, de declarar su identidad, su país de origen y el importe de las rentabilidades obtenidas. Por contra, cualquier residente en España, no sólo debe identificarse al adquirir deuda pública, sino que debe tributar por los rendimientos obtenidos, y además, se le efectúa una retención a cuenta en el momento de su abono por si se le ocurre escaquearse.

Al Estado español le hace falta pasta, mucha pasta, para mantener el espejismo de un Estado del Bienestar que ha estado muy por encima de sus posibilidades, que ha adocenando a los ciudadanos y que va a hipotecar gravemente nuestro futuro. Hay que vender deuda pública como sea a esos avariciosos e inmorales que, según dicen, han tenido la culpa de todo. Y hay que ponérselo fácil, que hay mucha competencia. Ya saben, si no les gustan mis principios, tengo otros. Sírvanse.


lunes, 25 de mayo de 2009

Sólo aciertan cuando se equivocan

De todas las propuestas de resolución resultantes del Debate sobre el estado de la nación que se votaron el pasado diecinueve de Mayo, hubo una que me llamó poderosamente la atención.

Fue presentada, junto con otras dos propuestas, por Rosa Díez y planteaba "la necesidad de que se revise la distribución competencial y se promueva la modificación de la Constitución para otorgar al Estado la competencia exclusiva en materia de educación". Decía que me llamó poderosamente la atención, no tanto por su contenido, como por el resultado de la votación. Y por dos razones.

La primera, que todos los diputados excepto dos, votaron en contra. Incluido el PP en pleno y, por supuesto el PSOE. Si acaso albergaba alguna duda, ya sé a quiénes no debo votar.

La segunda, que los votos a favor correspondieron al de la propia Rosa Díez y al de ¡la vicepresidenta De la Vega!, que se equivocó al darle al botoncito. Y es que, lamentablemente, sólo aciertan cuando se equivocan.


domingo, 24 de mayo de 2009

Brotes ver(e)des

Parece claro, una vez más, que el ex ministro Jordi Sevilla está dispuesto a tener criterio propio. No crean ustedes que no me alegra estar de acuerdo de vez en cuando con algún que otro miembro del PSOE. Sobre todo porque no suelo tener demasiadas oportunidades de estarlo. En un suplemento de economía escribía hoy su habitual artículo de los domingos y, aunque no firmaría todo lo que dice -conserva algunos tic asentados sobre lugares comunes-, debo reconocer que es más lo que nos acerca que lo que nos aleja en ese texto, del que me gustaría subrayar estos párrafos:

"Las tareas a acometer son de gran magnitud. Pero la manera en que lo hagamos no es neutra. De la misma manera que cuando la economía española crecía al 4%, hace ahora dos años, algunos se negaban a hablar de crisis por mucho que los nubarrones se cernieran ya sobre el horizonte, yo, hoy, con una economía decreciendo al -3%, me resisto a hablar de brotes verdes que, además, no sabemos todavía, con certeza, si adelantan el nuevo modelo de crecimiento o si son restos no chamuscados del viejo modelo.

No digo que no los haya o que no pueda haberlos. Digo que no creo que debamos hablar mucho de ello ahora porque puede dar la impresión de que su existencia nos evitará actuar con la contundencia necesaria porque si, total, ya despeja, ¿para qué necesitamos hacer algo distinto que esperar?

Porque de la crisis saldremos, incluso sin hacer nada más que dejarnos llevar por la corriente. La cuestión es cómo saldremos, cuál será el reparto de costes y beneficios y cómo afectará a la correlación social de fuerzas. Y ello dependerá de las actuaciones políticas de unos y de otros."


sábado, 23 de mayo de 2009

¡Fulleros!

No es la primera, ni la segunda, ni la tercera vez que lo escribo. Ni lamentablemente será la última. Ya se intuía con la sentencia del Supremo en la que hubo cinco votos en contra y se confirma con la sentencia por unanimidad del Tribunal Constitucional: es legal que Iniciativa Internacionalista se presente a las elecciones europeas. Y la Ley de Partidos, de tan al filo de lo imposible que la parieron, sigue dibujando estos lamentables retratos tanto de la justicia como de la democracia. Y de las dos más altas instancias judiciales del Estado.

Después, cuando algunas decenas de miles de ciudadanos los hayan votado en Europa, algunos sacarán lápiz y papel, harán algunas cuentas y concluirán que las últimas elecciones autonómicas del País Vasco no fueron trigo limpio. ¿De verdad había necesidad de trucarlas? De cualquiera que sea la respuesta que se le dé a esa pregunta, se concluye más debilidad para la democracia.


viernes, 22 de mayo de 2009

Vicio(s.o.s.)

Mientras el humo del tabaco no paraba de meterle el dedo en el ojo, se preguntaba qué coño hacía él en aquel antro. Sí, era su treinta cumpleaños, aún era virgen y tenía una pinta de empollón que amodorraba la libido de cualquiera, pero su idea de la diversión estaba muy alejada de aquello. Carnosas bailarinas de todas las razas, sudorosas y medio desnudas flirteando desdeñosas con la lujuria ajena. ¿Qué prefieres las negras o las blancas?, le dijo su amigo con un guiño vicioso. Y entonces su tedio se tornó júbilo. Las blancas, dijo colocando sobre la mesa el pequeño ajedrez que siempre llevaba encima.


jueves, 21 de mayo de 2009

Insultando la inteligencia de quien la tenga

Dar argumentos para votar "en contra de" implica que no se tienen argumentos para pedir el voto "a favor de". Si a eso se suma que esos argumentos son además falsos, estamos ante una campaña claramente dirigida a captar el voto de aquellos ciudadanos tan desinformados, analfabetos o sectarios -o las tres cosas a la vez-, como para decidir el sentido de su voto sobre la base de estas técnicas de marketing.

Por sus obras los conoceréis.


martes, 19 de mayo de 2009

De donde no hay...(V)

"Es una magnífica ley [la ley del aborto] porque garantiza los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, previene los embarazos no deseados y permite que puedan disfrutar de la sexualidad de forma segura para la salud" (Leire Pajín)

Uno, en su ingenuidad, siempre había creído que los métodos anticonceptivos debían usarse antes de y no después de. O que el mejor método para disfrutar del sexo de forma segura era el condón. O que el disfrute de la sexualidad tenía poco que ver con la posibilidad o no de abortar. O que el aborto no prevenía embarazos no deseados. Ahora resulta que la posibilidad de abortar libremente consigue todas esas cosas. Debe ser que me estoy quedando antiguo. O que esta señora se hace la picha un lío que, dicho sea de paso, es otra forma de prevención de embarazos no deseados.

En el peor de los casos, al menos ya hay otro palabro candidato a la próxima revisión del RAE. Pajín: manera de disfrutar de la sexualidad de modo seguro.


lunes, 18 de mayo de 2009

Casualidades

Ayer por la noche terminaba de leer un delicioso libro de relatos escrito por Mario Benedetti titulado "El porvenir de mi pasado". Casualidades. Antes de dormirme -tras leer en la cama su último relato, "Túnel en duermevela", que acaba así, "A esa altura le fue imposible negarlo: eran manos de viejo"-, desconocía que su autor también había pasado su última página. No sé si para escribir otros poemas, otras novelas, otros relatos, otra vida. Descanse en paz.




¡Bendita alergia!

La verdad es que el año pasado me lancé directo al corazón, pero me estiré poco con los dineros. O mejor dicho, nada. Y como hechos son amores y no buenas razones, esta vez me dije que habría menos lírica y más épica. Así que tiré de cartera y allá que me fui, a darle un sablazo a la visa, que esto de regalar sentimientos desnudos de pudor por internet queda muy bien la primera vez, pero insistir queda algo roñoso, amén de reiterativo. Y de allí vengo, de tirar la casa por la ventana para llevar la contraria a la crisis.

No obstante, tengo mis dudas, no se crean ustedes. Que no cambio el brillo ácueo de sus ojos ni el grito silencioso de su piel estremecida de hace un año, cuando le decía cuánto la quiero sin siquiera dibujar esas palabras, por la sonrisa emocionada y transitoria de una joya regalada. Tampoco sé si ella lo cambiaría. Al fin y al cabo no la quiero más por ello. Aunque tampoco menos ¡qué coño!, pensará al leerme de nuevo ante la sospecha de que esta vez tampoco ponga precio, contante y sonante, a nuestro amor. Que no se preocupe, que esta vez no tendrá que esperar a que alguien encienda el ordenador, entre en la taberna y le muestre la entrada del año pasado para recordarnos queridos. Esta vez será un leve peso en su muñeca, más caro pero de menos valor, el que se lo recuerde a diario. ¡Aaaatchissss! ¡Bendita alergia!


Y en el puesto diecisiete...

...el flamante Secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa. Un brillante economista que firma, junto con otros noventa y nueve, esta "Propuesta para la reactivación laboral en España". Y que además defiende el abaratamiento del despido y la reducción salarial. ¿Durará mucho en el gobierno con ese discurso o lo ideologizará para permanecer en su nuevo puesto? De su currículum vítae se deduce que no necesita más prestigio académico y profesional del que ya tiene, pero ¿le perderá finalmente la erótica del poder, ésa que todos niegan pero a la que todos aspiran? Ya veremos.


viernes, 15 de mayo de 2009

Invita la casa. Hoy: Soplando vidrio

"Soplando vidrio y otros estudios sobre el microrrelato español" es un libro escrito por Fernando Valls que contiene esta fantástica y deliciosa reflexión sobre un género que, como algunos de los que copean por aquí sabrán, me fascina:

"El microrrelato es un género narrativo breve que cuenta una historia (principio éste irrenunciable) en la que impera la concisión, la elipsis, el dinamismo y la sugerencia (dado que no puede valerse de la continuidad), así como la extrema precisión del lenguaje, que suele estar al servicio de una trama paradójica y sorprendente. A menudo, se presta a la experimentación y se vale de la reescritura o lo intertextual; tampoco debería faltarle la ambigüedad, el ingenio ni el humor. Al aislar y centrarse en el desarrollo de una sola acción, en torno a unos pocos personajes, se intensifica su significado, cargándose de densidad, algo que no ocurre en aquellas narraciones en donde una determinada acción suele presentarse junto con otras distintas, compartiendo su protagonismo. Su estrategia compositiva, como si de un relámpago de sentido se tratara, consiste en arrancar de inmediato para acabar al instante, mientras que en el cuerpo del texto, que es donde realmente se la juega el escritor, no puede haber errores ni vacilaciones, puesto que gran parte del tejido narrativo debe permanecer elíptico o sobrentendido. Por tanto, si toda la literatura debe componerse borrando, el microrrelato, como la mejor poesía, se ha escrito siempre desechando sin concesiones. No en vano a Monterroso le gustaba decir que tres líneas tachadas valen más que una añadida"

A pesar de que los pueden encontrar entre algunos mis enlaces de aquí al lado, o en la propia taberna -aquí algunos ajenos y fantásticos; aquí algunos propios y más modestos-, no me resisto a incluir varios comprimidos de arte literario -el más largo no llega a las ciento diez palabras-, que ilustran lo explicado por Fernando Vall.

La culta dama

Le pregunté a la culta dama si conocía el cuento de Augusto Monterroso titulado “El dinosaurio”. ¡Ah, es una delicia!, me respondió, ya estoy leyéndolo. (José de la Colina)

Un error de cálculo

El cirujano André Paddington era conducido a comisaría para ser interrogado por la desaparición de la señorita Eva Franagan. Impresionante, aplaudían con sincera admiración sus más directos competidores. Se rumoreaba que la paciente se había esfumado en plena mesa de operaciones. El doctor había conseguido quitarle más años de los que en realidad tenía. (Mª José Barrios)

Sin título

Cerré la puerta despacio, sin hacer ruido. Raquel se había quedado dormida con la cabeza entre los brazos, sin apenas probar la comida. Seleccioné la temperatura y el programa, puse detergente en el cajetín y dejé a mano el suavizante. Ella trabajaba mucho y yo, en cambio, vivía como un rey. ¡Qué pocas ganas tienes de encontrar empleo! me decía cuando nos enfadábamos. Cuando despertara, ya estaría todo hecho. Seguro que le alegraba que yo me ocupara de algunas tareas. Pero en el centrifugado abrió los ojos, vio la correa junto a la lavadora y me preguntó alarmada: ¿dónde está el perro? (Victoria Trigo Bello)

Sin título

Lo mejor sería ir a por el destornillador, susurró mi hermana para que nuestro padre, que dormitaba como un viejo dictador olvidado, no nos oyera. Cuando abrió aquel misterioso cajón, que nuestra madre siempre tuvo cerrado mientras vivió, nos encontramos una fotografía de un soldado y varias cartas. ¿Es de la familia este soldado?, pregunté, porque me resultaban conocidas aquella mirada y las suaves líneas de aquel atractivo rostro. No, que yo sepa no tuvimos a nadie en el bando republicano, contestó mi hermana mientras leía las cartas; parece que era un antiguo novio de mamá. Mi hermana me miró emocionada. Entonces reconocí la mirada de la fotografía. (Germán Michoa Pinilla)


Malos tiempos para la lírica

Resulta que el mismo Estado que autoriza, y en muchos casos facilita, el uso de determinadas sustancias o métodos terapéuticos y que impone a los padres una serie de obligaciones para con sus hijos -incluso cuando ya son mayores de edad-, ha decidido mantenerlos al margen.

Asignar a los padres la obligación de educar a sus hijos -que la mayoría asumimos encantados y conscientes de la gravedad de esa responsabilidad-, y arrebatarles arbitrariamente la capacidad de tutelarlos en nombre de una aviesa libertad que avergüenza a los mismos liberales, no es más que otra muestra de la indigencia intelectual y moral de nuestro gobierno y de quienes lo apoyan. Después, cuando ya sea tarde, las reclamaciones al maestro armero.


Los hay suertudos





jueves, 14 de mayo de 2009

Los ombligos más grandes del mundo

Al día siguiente de una gran tormenta que dejó incomunicadas a las islas británicas, la prensa de aquel país tituló "El continente aislado". El vicepresidente tercero Chaves dijo ayer que "se ha visto la soledad de los partidos frente a Zapatero".

¿De verdad nos merecemos estos gobernantes?





martes, 12 de mayo de 2009

Opio del pueblo pío

Nada hay de malo en la ideología, sea cual sea su signo. Derecha, izquierda, extremas o mediopensionistas, centro, arriba, abajo... Nada hay de malo, claro, siempre que no desemboquen en sectarismos fanáticos e irracionales.

Algunas cuestiones no sólo admiten ser aliñadas de ideología, sino que el aliño las vuelve más sabrosas. Otras, aquéllas a las que el conocimiento objetivo debiera amputar una parte importante de discrecionalidad o simplemente aportarles perspectivas novedosas, se convierten en tóxicas al sazonarlas de ideología miope e intransigente.


miércoles, 6 de mayo de 2009

Disimulando. O no.

No tengo vocación de aguafiestas, pero en esto de la gestión de los asuntos de todos -de la política, para que nos entendamos-, conviene tener la vista pegada a la realidad lo más posible porque, de no ser así, las decisiones que se toman suelen tener poco que ver con los problemas que pretenden solucionar.

A la euforia contenida con la que algunos ya vislumbran la luz al final del túnel enarbolando los datos del paro del mes de Abril -aún no sabemos si esa luz son realmente los faros del trailer suicida que viene por nuestro carril-, habría que contraponer los datos del propio Miniterio de Economía que, en la página 3-26 de su informe de Síntesis de Indicadores Económicos, nos muestra los datos de paro desestacionalizados. Para quien no lo sepa, en cualquier ciencia social en la que se haga uso de la estadística como instrumento de análisis es muy común el empleo de los llamados datos desestacionalizados, que nos ofrecen una perspectiva más amplia y adecuada de las magnitudes a estudiar. Desestacionalizar implica limpiar de efectos coyunturales los datos para que aflore la tendencia real de los mismos.

Así, en el informe mencionado, la columna denominada Original muestra los datos brutos, los que publica el INEM todos los meses y emplea el gobierno en sus ruedas de prensa, y la columna CVE (Corregida de Variaciones Estacionales) los datos desestacionalizados. Puede apreciarse en éstos últimos cómo el paro subió en Febrero en 147.000 personas (154.100 en datos brutos), en Marzo en 157.900 personas (123.500 en datos brutos) y en Abril en 118.200 personas (39.500 en datos brutos). Si tenemos en cuenta además que Abril, y probablemente los próximos dos o tres meses, recoge el efecto de la creación de los puestos de trabajo de quita y pon correspondientes al famoso Plan E -efecto que no está corregido por la destacionalización-, los datos lanzan un mensaje muy claro: aún no hemos tocado fondo. Y lo que es peor, quienes deben tomar decisiones rápidas y valientes andan tremendamente despistados. O se lo hacen.


domingo, 3 de mayo de 2009

Confundiendo al personal

Leo hoy en la sección de El Mundo Las cartas boca arriba de Ansón, una crítica a la manera en la que se financian los sindicatos. Y usa como ejemplo a seguir por éstos el de la Iglesia que, según él, se financia exclusivamente con lo que aportan los fieles, no recibiendo financiación del Estado.

Llama la atención que un señor tan leído sea capaz de cometer un error de tal magnitud. Y es que una parte importante de los ingresos de la Iglesia los sigue obteniendo de los contribuyentes que marcan la correspondiente casilla de la declaración de la renta. ¡Claro, por eso la financian exclusivamente los fieles que marcan esa casilla y no el Estado, espabilado!, pensarán algunos. Pues no. Quizás un ejemplo ayude a aclararlo.

Sean dos contribuyentes con la misma renta y situación familiar. Ambos pagarán el mismo impuesto en concepto de IRPF, pero uno marca la famosa casilla y el otro no. El 0,7% de lo que paga el que pone la equis se traslada a la Iglesia, por lo que el ingreso final del Estado se verá mermado en esa cantidad. Si ninguno de los dos marcase la casilla, los ingresos del Estado serían superiores luego, como los ingresos del Estado van disminuyendo conforme aumenta el número de contribuyentes que optan por marcar la casilla, es evidente que el Estado financia a la Iglesia. Sólo en el caso de que quien marque la equis pague un 0,7% más que quien no la marque, dejaría la Iglesia de estar financiada por el Estado y pasaría a estarlo exclusivamente por sus fieles.


lunes, 27 de abril de 2009

Los brillos falsos de un iluminado

Nuestro presidente ha dejado ya de ser un gobernante de sonrisa bonachona, ojos angelicales y cara de bobo relleno de ocurrencias, para convertirse en un peligro real para el país. Él, su gobierno y el partido que lo sustenta. Un tipo que se niega, no ya a plantear, sino siquiera a debatir sobre las reformas estructurales que necesita este país si no es con la aquiescencia de los sindicatos es, como poco, un cobarde. El diálogo y el acuerdo con los agentes sociales son deseables, pero no pueden convertirse en un fin en sí mismos. Los ciudadanos no hemos votado a los sindicatos y los empresarios, ni son nuestros representantes.

Algo parecido, aunque con menos contundencia, reprochaba hace poco Jordi Sevilla en su blog -es curiosa la dosis de sentido común que les inyectan cuando le colocan el ex delante-, a quienes demonizan el debate y el intercambio de ideas. Su último párrafo debiera ser escrito cien veces en la pizarra, a modo de castigo, por muchos de los que pastan en nuestras instituciones.

Un ejemplo. Con más de cuatro millones de parados no se atisba el menor debate serio sobre la reforma del mercado laboral. Apenas alguna boutade. "Con 800.000 desempleados más no se puede decir que el despido sea caro", ha dicho la vicepresidenta Salgado. Como le ha recordado el presidente -"el empleo que se destruye es el precario y temporal"-, y ratifica la propia EPA, en el último trimestre se han destruido más de 500.000 empleos temporales y desde Enero de 2.008 más de un millón, mientras que los indefinidos se han mantenido prácticamente estables. Así que, con los datos en la mano, señora Salgado, o todos los que tenían empleos temporales eran peores trabajadores que los indefinidos, o el coste del despido es una barrera que impide el ajuste racional de las plantillas cuando la circunstancias lo requieren. Elija usted.

Y al hilo de esta última reflexión ¿le parece bien a nuestro gobierno esa dualidad del mercado laboral, que obliga a seleccionar a los trabajadores a los que se despide en función del coste de despido y no de su productividad, formación o valor añadido aportado a la empresa? Si el 43% de las empresas de nuestro país tiene menos de 10 asalariados y poco menos del 6% tiene más de 10 ¿cree realmente que el coste del despido no es una importante barrera para la contratación indefinida por parte de todos esos pequeñísimos empresarios que conforman la mayor parte de nuestro tejido productivo? Un menor coste de despido no sirve sólo para abaratar el despido -a veces se siente uno ridículo afirmando obviedades-; también sirve para que trabajen los mejores y para crear más puestos de trabajo. Quienes afirman que un despido más barato implica necesariamente una menor protección social, andan ciertamente faltos de capacidad e imaginación para gobernarnos.


domingo, 26 de abril de 2009

Justos por pecadores y el canon de los haraganes

La Ley de Propiedad Intelectual (LPI) reconoce el derecho a la copia privada de aquellas obras a las que el ciudadano haya accedido legalmente. También contempla la obligación -realmente dice que son los fabricantes de equipos y soportes quienes la tienen-, de ése mismo ciudadano de compensar económicamente al autor de la obra.

En estos tiempos en los que determinados colectivos con intereses en el asunto y oscuros métodos de gestión están solicitando con insistencia al gobierno leyes similares a las que ya están en vigor en Francia para que se controle el tráfico en internet, no me resisto a subrayar la iniquidad de esa ley.

Para empezar, sería conveniente aclarar que la descarga desde internet de contenidos protegidos sin autorización de su autor no es una forma de acceso lícita a esa obra, lo que impediría enarbolar el derecho de copia privada para justificar la legalidad de la misma. La forma más habitual de acceder lícitamente a las obras es su adquisición, pero incluso en este caso la ley obliga a pagar por realizar una copia privada. ¿Por qué?

Cuando compro una obra, lo que realmente adquiero, más allá del objeto que le sirve de soporte físico -vinilo, papel, cd...-, es el derecho a disfrutarla, a solas o en un entorno doméstico, prestarla, regalarla, cambiarla de formato, copiarla, siempre que sea para mi propio uso, tirarla a la basura... Entonces ¿por qué debo pagar de nuevo al autor por grabar, por ejemplo, una selección de sus canciones en otro soporte, aunque el uso que haga de éste sea el mismo por el que ya he pagado? ¿Y por qué debo pagar también a ese autor por usar esos soportes como continentes de otras obras aunque no sean suyas o su autor haya decidido no ejercer su derecho de propiedad?

Establecido y asumido por la fuerza el abuso que supone el canon, la nueva batalla se llama P2P, ese protocolo que permite compartir en la red toda clase de información. Es cierto que no es legal descargarse obras sobre las que su autor ha decidido ejercer los derechos de propiedad que la ley le otorga, pero no es menos cierto que el alto grado de despotismo e injusticia que representa el canon implantado por la nueva LPI resta legitimidad, si no formal, sí ética a los autores y explica, más allá de cuestiones económicas, el amplio rechazo social a considerar delincuente a quienes usan las redes P2P para intercambiar obras protegidas.

Y a todo ello cabría añadir cuestiones como la falta de transparencia en el reparto de lo recaudado, agravada por el hecho de que quienes parten y reparten, además de llevarse la mejor parte, son sociedades privadas a las que el gobierno permite usurpar la función recaudadora que únicamente compete al Estado en sus distintos niveles. O el hecho de que, lejos de compensar a los creadores para que puedan vivir dignamente de su trabajo, se beneficie a unos pocos para que vivan a cuerpo de rey -la SGAE repartió en 2007 el 75% de los recaudado entre sólo el 1,73% de los autores-, rodeados de lujos y sin dar más de dos palos al agua. O la pretensión de muchos de vivir básicamente de derechos de autor en lugar de sudar la camiseta en conciertos, artículos, conferencias, nuevos discos o libros. O las enormes subvenciones que el mundo de la cultura, a veces con el único mérito de sus deméritos, se lleva de nuestros impuestos.

Por tanto, sí a una remuneración justa a los creadores y autores -¡faltaría más!-, pero con unas reglas de juego cristalinas y sin atajos inicuos. Debieran los autores sumarse a las oportunidades que las nuevas tecnologías les brindan, en lugar de intentar poner puertas al campo. Haciéndolo, ganarían poder de negociación frente a las multinacionales que les compran sus derechos por tres perras, obtendrían mayores ingresos y abaratarían el acceso a sus obras convirtiendo la piratería en una actividad marginal.