martes, 23 de septiembre de 2008

¡Qué guapa estaba Marisa!

Tengo un amigo que dice que es socialdemócrata -aunque él lo dice como quien afirma de sí mismo que es rubio o bajito-, y que con una media sonrisa irónica me espetó el otro día, ¡claro, vosotros los neoliberales estáis en contra de la intervención del gobierno norteamericano porque queréis que siempre paguemos el pato los mismos! Dice que es un keynesiano convencido, aunque cuando le pregunté si había leído algo de Keynes, me miró extrañado frunciendo el ceño -sólo le faltó acercarse el dedo índice a la sien-, y me dijo, ¡no me hace falta, yo leo los periódicos todos los días! Entonces le pregunté si se había dado cuenta de lo guapa que venía hoy Marisa, la camarera del bar en el que desayunamos.


8 comentarios:

Reyes dijo...

Vaya manera más buena de no enterarse de ná...
Me encanta su ironía, querido Tato.

Anónimo dijo...

¿Y dónde desayuna usted?

Juan Carlos Garrido dijo...

Es que debe ser que cuando paga el estado, no pagamos todos. Digo yo.

Juan Duque Oliva dijo...

Que arte más grande

Anónimo dijo...

Yo quiero conocer a esa Marisa. Últimamente, las camareras son mi especialidad.
Bravo, Tato.

el aguaó dijo...

Marisa quizás es la que mantiene la capacidad retentiva del momento... lo demás, no se ve.

Un abrazo querido Tato.

Antonio dijo...

¡Ah! pero quedan liberales.... creí que se los llevó el viento...

Antonio

Er Tato dijo...

Pues sí, amigo Antonio, aquí hay uno para lo que usted mande.

Saludos