sábado, 29 de marzo de 2008

¡Una de obviedades...! ¡Oído cocina!

Dicen que lo dijo Bill Gates en una charla a unos estudiantes de bachillerato. No lo sé. Son puras obviedades. O al menos a mí me lo parecen. Tanto que, tras escucharlas en un programa de radio, buscarlas por la red y hacer una traducción más o menos libre del texto, lo borré todo. No creo que a mis parroquianos les interese demasiado el jamón de york pudiendo comerse un buen platito de cincojotas por otros lares, me dije a mí mismo.

Pero después pensé, ¡tú ponles la tapita y el que no la quiera que se tome una cervecita con altramuces, vulgo chochitos, mientras ojea algún número atrasado! Es posible que os venga bien a los que tengáis algún hijo adolescente. Dénselo a leer para que vean que, al menos, hay otra persona que piensa como sus progenitores. A lo mejor les ayuda a comprender que sus padres no son unos bichos raros. O que el tabernero es tan raro como ellos. Así que ahí lo lleváis

1-. La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

2-. Al mundo no le importa tu autoestima ni cómo te sientas contigo mismo, sino sólo lo que puedas aportar.

3-. No ganarás 3.000 euros mensuales nada más acabar tus estudios, ni tendrás un puesto de responsabilidad hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambas cosas.

4-. Si piensas que tus profesores, tus educadores o tus padres son duros, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñar, ni la paciencia necesaria, ni le cegará el cariño.

5-. Dedicarse a repartir pizza o a barrer las calles no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad.

6-. Si metes la pata, ni es culpa de tus padres, ni del mundo que te rodea, así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.

7-. Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como son ahora. Empezaron a serlo por tener que pagar tus caprichos, lavar tu ropa, preocuparse por ti, escucharte hablar de los mundos de yupi en los que vives...... Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes contaminadas por la generación de tus padres, empieza a hacer camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación.

8-. Puede que en el colegio se hayan eliminado las diferencias entre vagos y trabajadores, pero en la vida real no. Ya no se repiten cursos, se hace lo necesario para que puedas encontrar las respuestas correctas en los exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Esto no tiene nada que ver con la vida real.

9-. La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares paradisíacos. Muy pocos jefes se interesarán en que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

10-. Lo que ves en televisión no tiene nada que ver con la vida diaria. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

11-. Sé amable con los más aplicados de tu clase. Existen grandes posibilidades de que termines trabajando para uno de ellos.


7 comentarios:

Salvador dijo...

Tato, gracias. Mi hijo sabra ahora que no soy el unico loco sobre la faz de la Tierra.

Anónimo dijo...

Guau!
Gracias por darnos realidad. Seré rara, pero a mí me sube la autoestima (esa de la que al resto del mundo no le interesa cómo la tenga).
Yo tengo unos padres raros, de esos que volverían loco a cualquiera, pero mira, se supera.
Mi padre está en el mundo real, él me aconseja; mi madre está en su mundo ideal, ella me orienta (pero mal).
Ser adulto, finalmente, es escoger tus caminos y equivocarte, y de esto aprender.
Me han gustado tus premisas, pero (aunque sirven para la generalidad), recuerda! No todos los padres se preocupan por sus hijos, y eso también es una realidad.

Reyes dijo...

¡Cuanta verdad encierra la última frase!
Estupendo, creo que le diré a mi hijo que le eche un vistazo.
Gracias.

Néstor dijo...

Vergüenza nos debería dar hablar tan claro, pensar que estamos locos por creer a pies juntillas los 11 puntos que nos transcribes... Algo no marcha bien cuando tenemos que recordarnos a nosotros mismos y a los demás que las cosas solo salen con esfuerzo.

Lucía dijo...

Muy bueno! Creo que se lo voy a pasar a algunos...

Anónimo dijo...

Traducción libre clarita clarita.
Me ha parecido genial el punto numero 5.

el aguaó dijo...

3-. No ganarás 3.000 euros mensuales nada más acabar tus estudios, ni tendrás un puesto de responsabilidad hasta que con tu esfuerzo te hayas ganado ambas cosas: esta es una verdad universal y científicamente comprobada.

5-. Dedicarse a repartir pizza o a barrer las calles no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: lo llamaban oportunidad: esta la que más me ha gustado.

Un uerte abrazo.