viernes, 24 de agosto de 2007

Un par de tardes con Zapatero hablando de economía (y II)

Ahora supongamos que llega a oídos de los habitantes de nuestra isla que existen otras islas con productos que ellos no pueden fabricar o que, pudiendo hacerlo, lo hacen a mayores costes. Lo mismo les sucede a los habitantes de esas otras islas respecto de la nuestra. Comienza entonces un intercambio comercial en el que nuestra isla empieza a comprar y vender bienes al exterior, a importar y exportar. Acabamos de pasar de una economía cerrada a una economía abierta, cuya primera consecuencia es que ya no podemos calcular el PIB de la forma descrita anteriormente. ¿Por qué? Porque ahora, de todo el dinero gastado por los habitantes de la isla, no sabemos cuánto se ha empleado en comprar productos fabricados por ellos mismos y cuánto en comprar productos importados. Tampoco sabemos al valorar las existencias, cuántas se corresponden a importaciones almacenadas y aún no adquiridas por los ciudadanos. Pero sabemos varias cosas que nos permitirán hacer las correcciones necesarias al método anterior para calcular el PIB. Conocemos el valor de lo que hemos exportado y que, al haber sido producido en la isla, debería formar parte del PIB. Conocemos el valor de lo que hemos importado y que, al haber sido producido fuera de la isla, no debería formar parte del PIB. Conocemos todo el dinero que se han gastado los habitantes en el año. Y, finalmente, conocemos el valor de las existencia a final de año. Así, con una simple operación aritmética podemos deshacer el efecto de las exportaciones y las importaciones sumando las primeras y restando las segundas al valor obtenido de calcular el PIB como si se tratara de una economía cerrada.

Por tanto, en una economía cerrada el PIB será igual al gasto total de sus habitantes más las existencias. En una economía abierta, el PIB será igual al gasto total de sus habitantes, más las existencias, más las exportaciones (X), menos las importaciones (I). Más culturilla. A las exportaciones menos las importaciones (X-I) se le suele denominar "saldo exterior".

Ya podemos introducir el concepto de balanza de pagos. Se trata de un registro donde se contabilizan las transacciones económicas realizadas durante un determinado tiempo entre los habitantes de dos países. Estas transacciones se clasifican en diversos conceptos, de entre los que interesa destacar el intercambio de mercancías, denominada balanza comercial (X-I), y el intercambio de servicios (turismo, viajes..), denominada balanza de servicios. En nuestro país, ambas suponen más del 80% del volumen de transacciones y serán suficientes para explicar cómo afecta la evolución del saldo de la balanza de pagos al PIB y, por tanto, al modelo de crecimiento económico del país. Si la balanza de pagos es negativa como consecuencia de una balanza comercial también negativa, significa que importamos más de lo que exportamos y que, salvo que tengamos dinero ahorrado de periodos anteriores, nos tenemos que endeudar para hacerlo. Se verá más claro con un ejemplo, en el que suponemos que todo se consume y que no hay ahorro. Un país produce bienes y servicios por valor de 100 euros, por tanto su PIB es de 100 euros y la suma de las rentas de sus habitantes para gastar asciende también a 100 euros. Si exporta bienes por valor de 30 euros y no importa ningún bien, sus habitantes sólo pueden gastarse 70 euros y ahorrarán los 30 euros procedentes de la exportación. Si exporta por valor de 30 euros e importa por valor de 50 euros, sus habitantes se habrán gastado 120 euros (los 70 de la producción que no se exportó y los 50 que importaron), por lo que se han tenido que endeudar con algún país en 20 euros. Y esto ¿es bueno o malo? Pues depende del uso que se haga del endeudamiento como veremos más adelante.

Por último, otra cuestión interesante y de bastante actualidad ¿A qué se refieren los economistas cuando hablan de modelo de crecimiento? A estas alturas ya deberíamos entender que el PIB es un indicador de la renta de un país, pero se trata de un valor absoluto que requiere ciertos matices. Desde el punto de vista económico ¿es igual de rico y solvente un país con un billón de euros de PIB y diez millones de habitantes que otro con igual PIB y cincuenta millones de habitantes? Parece claro que no es lo mismo producir un billón de euros en un caso que en otro. Haciendo una simple operación matemática -por simplicidad, estamos suponiendo que todos los habitantes son trabajadores-, podemos obtener la media de lo que produce cada habitante: el PIB per cápita. En el ejemplo empleado, este indicador nos permitiría afirmar de entrada que el primer país dispone seguramente de mejores infraestructuras (carreteras, ferrocarriles....), mejor formación del capital humano, mejor tecnología y mayores inversiones en capital fijo (maquinaria, patentes...) que permiten que un trabajador produzca cinco veces más que el segundo país. Cuando se habla de crecimiento del PIB, es obvio que no es lo mismo crecer un 5% como consecuencia de mejorar la productividad (lo que un trabajador produce por unidad de tiempo) en esa misma magnitud, que como resultado de incrementar un 5% el número de trabajadores. Tampoco es lo mismo que el crecimiento sea debido al desarrollo de sectores de alta tecnología e industriales, que al de sectores coyunturales, como la construcción, o al turismo. Así mismo, cuando hablábamos antes del déficit de la balanza de pagos, no es lo mismo endeudarse con el exterior debido a la importación de bienes de equipo, patentes o tecnología, que van a permitir mejorar la productividad del país y crecer sobre bases más sólidas, que endeudarse para mantener un nivel de consumo por encima de nuestras posibilidades.

Y ya paro, porque seguramente estas cuestiones sólo interesarán a mi amigo, que es un poco "rarito". Imagino que darse un paseo por la taberna en pleno Agosto y encontrarse con este mazazo de artículo debe ser para salir corriendo, lo que otorga un plus de mérito a quien se lo trague. Si además le anima a acercarse un poco al mundo de la economía, que no es tan complicado como parece, habrá merecido la pena.


2 comentarios:

canalsu dijo...

Yo lo he leído entero, agradezco la claridad de la exposición comprendiendo la complejidad que, aunque no para ti, sin duda se le presenta a personas no familiarizadas con la economía. Pero debo hacerte un serio reproche que seguramente te hará tu amigo el de letras: te has tirado dos manuales cometiendo la misma falta de ortografía. Deberías saber que, desde hace algunos debates del Estado de la Autonomía, no es PIB sino PING, según Chaves.

Paco Robles, insigne cronista parlamentario, puede atestiguarlo.

Er Tato dijo...

¡Me cachis...! Ya sabía yo que le tenías que poner alguna pega.

Intentaré preparar otro artículo educativo "pal cabesa", aunque me parece que a ese ya no hay quien lo enderece. Seguro que piensa que el déficit exterior es un piso con vistas.

Saludos

P.D.: Gracias por leerlo. Por lo menos ya sé que hay uno.