Sucedió anoche. Aquella historia triste que se disfrazó de cuento épico para no dar miedo, se ha desnudado sin pudor. Se ha arrancado la careta para ponerle un final a lo que intentó ser un continuará. Y sucedió anoche. Hasta siempre, amigo.
Tampoco pasa nada si es un poco menos, Mariesú.
Hace 7 horas
