domingo, 2 de noviembre de 2014

El perdón de los pecados... ¿y para cuando la penitencia?

Hoy entrevistan en la prensa a Juanma Moreno -perdonen la confianza...-, y no dice nada nuevo porque nada nuevo sabe decir. Incluso queda mal consigo mismo en apenas veinte líneas, a tres preguntas de distancia, probablemente a dos minutos escasos entre la una y la otra.

Primero le preguntan que por qué el PP no ha hecho la reforma electoral. Y responde que por sentido de Estado, porque las grandes reformas sólo se pueden hacer con el respaldo de las dos grandes fuerzas políticas. Tres preguntas más tarde afirma que si estuviera en su mano, reformaría la ley con o sin el PSOE. O el señor Moreno no tiene sentido de Estado, o simplemente no tiene sentido. O la memoria no le alcanza más allá de apenas unos minutos. O, lo que es más probable, su ideario está construido de eslóganes deslabazados.

Pero no queda ahí la cosa. Tras la tumultuosa y corrupta semana, en la entrevista no se podía eludir el asunto de la corrupción. Y lejos de mostrar la contundencia -aunque sea verbal-, que ahora se ha puesto de moda entre nuestros políticos, culebrea. ¿Sobre la imputación del alcalde de Roquetas y presidente de la Diputación? Hombre, mejor esperar al 18 de Noviembre para ver si la cosa mejora. ¿Sobre el ex alcalde de Alhaurín el Grande, condenado por cohecho? Dice que tiene que hablar con no sé quien para tomar una decisión.

El que fuera presidente del PP andaluz hasta hace dos días, y antecesor del señor Moreno, decía en las redes sociales que no todos los políticos son iguales y que le da asco la corrupción. Nada nuevo bajo el sol. No hay político de cualquier color que no haya repetido ese mantra en los últimos meses. Y si no que se lo pregunten al señor Granados. El peligro de las redes sociales es que el ciudadano de a pie te contesta  Y el señor Zoido no resistió dos preguntas seguidas sobre el asunto antes de batirse en retirada con un esclarecedor silencio.






El problema de los actuales golpes de pecho de nuestros políticos cuando de combatir la corrupción se trata es que no son creíbles. Suena a aquello de que a la fuerza ahorcan. Se limitan a lloriquear y sonarse los mocos mientras sueltan, entre hipidos impostados, esa patética coletilla de que no son todos iguales. Sin duda, no son todos iguales. Unos se lo han llevado calentito mientras otros miraban para otro lado. Porque si los que mandaban en los partidos no se percataban de lo que, en la mayoría de los casos, era vox pópuli, es que son unos ineptos. Y si lo sabían y estamos como estamos, hasta las trancas de mierda, es que miraban para otro lado. Ninguna de las dos opciones les permite reprocharnos a los ciudadanos nuestra, según ellos, injusta generalización al gritarles que son todos iguales.

El ciudadano ya está pagando con creces y en sus propias carnes el error de confiar en ellos, aquello de la reponsabilidad in eligendo. No estaría mal, si quieren demostrarnos que no son todos iguales, que quienes dicen no serlo, asuman también su responsabilidad -in eligendo e in vigilando-, y no se limiten a sentirse escandalizados y a pedir perdón. Eso está bien a los ojos de Dios, pero es que algunos somos agnósticos.


4 comentarios:

Juanma dijo...

Lo de pedir perdón me pone especialmente de los nervios. ¿Cómo se hace eso? ¿Individual o colectivamente? ¿Qué pasa con los que decidiéramos no perdonar? ¿Qué tiene que ver el perdón con el tocino?

Con los etarras "retirados" me pasa igual: lo primero que deben hacer es pedir perdón...dicen en cualquier atril. Y luego qué, ¿un padrenuestro y dos avemarías? Si piden perdón, y son perdonados, no tiene cabida a continuación que se pague por un delito cometido. Están perdonados, ¿no? Pues no hay más que hablar.

En cuanto a la corrupción, todos tienen (no sé si decir "tenemos") responsabilidad. ¿Hay un tipo que no se entera de lo que se cuece en el despacho paredaño? ¿Ni siquiera por cotilleo, con lo cotillas que somos todos? Prefiero a un corrupto antes que a un tonto que no se entera. Pero prefiero al primero en la cárcel y al segundo en su casita con sus tonterías.

Y que los domingos vayan a misa...

Abrazos.

Er Tato dijo...

¿Recuerdas lo que decía Pepe el Papa?

"...aquello de fregotear conciencias tenía futuro porque a la gente, lo que de verdad le gusta, es pecar sobre el cojín mullido de la amnistía general. Cagarle el remordimiento al cura como si fuera un mojón y tirar de la cadena cada mañana."

Pues eso.

Más abrazos, pero sin pecado

Juanma dijo...

¡¡Qué buenos recuerdos tabernarios!!

Er Tato dijo...

Cierto, querido Juanma.

¡Cómo me lo pasé escribiendo aquellas historias y con sus alrededores...!

Un abrazo