sábado, 25 de diciembre de 2010

Del jamón y otras felicidades

Cuando esta mañana iba a comprar el pan dudaba si debía felicitar la Navidad al simpático y rollizo moro que todos los fines de semana me recibe con una amplia sonrisa y me pregunta con ese acento como de media lengua, ¿lo de siempre? A mí me agrada que me deseen felicidad, y a ser posible todos los días, sea por causa de una creencia religiosa, porque me quieren o por simple educación, pero claro, uno es agnóstico y liberal, y lo que a mí me agrada puede ofender a otros. Pero el moro me recibió con un alegre Feliz Navidad que olía a recién hecho y a jamón de Trévelez. Quizás sólo ha sido respeto y buena educación. O quizás también sea un agnóstico liberal. O se haya convertido al cristianismo. ¡Hay que ver lo que da de sí el paseo desde casa a la panadería!

Feliz Navidad a todos los parroquianos, a sus familias, a sus amigos... Felicidad también, y sobre todo, cuando pasen estas fiestas. Y salud, mucha salud.


18 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Te deseo lo mismo, Tato, sobre todo para el próximo año, que al fin y al cabo las Navidades son dos días.

Un abrazo navideño, salutífero y feliz.

Elisa dijo...

Pues viva el jamón, los buenos deseos, la amabilidad y el respeto a las tradiciones de los otros. Feliz Navidad, Tato.

Er Tato dijo...

¿Otra vez, Ridao? Bueno, venga, vale, felices fiestas.

Otro abrazo

Er Tato dijo...

Pues sí, Elisa, viva todo eso. Felices fiestas y postfiestas para ti y los tuyos.

Besos

Panduro dijo...

Feliz Navidad y mis mejores deseos para todos, Tato y resto de parroquianos.

Reyes dijo...

La mejor prueba de que la Navidad y el consumismo van de la mano...

Salud y suerte para este año, tabernero, y no te hagas tanto de rogar, que no de vino tienen sed tus clientes....

Juanma dijo...

Feliz Navida, amigo. Este año que entre promete...al tiempo.

Un fuerte abrazo.

Juanma dijo...

Fe de erratas: "Navidad", "año que entra".

Ay, que no esté uno acostumbrado ya a tantas copitas...

Abrazos de nuevo.

Anónimo dijo...

Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo y que te traigan muchas cosas los Reyes.

Té ツ dijo...

Mis mejores deseos para ti, querido Tato. Y jamón, mucho jamón, a ser posible de mi tierra. Besos, besos.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Felicidades Tato para tí y aprovecho para también hacerla extensiva a los contertulios de tu tasca.
Un abrazo

Zapateiro dijo...

Pues felicidades y felicidad también para usted y los suyos.

Eso sí, el jamón de Jabugo (entiéndase como D.O.).

ana dijo...

Lo del chaval del jamón es una anecdota más de las que sufrimos a diario los que nos dedicamos a la enseñanza. Necesitaríamos casi un foro como éste para que una persona ajena al gremio pudiera comprender con cierta claridad que es lo que se cuece dentro de un aula.

Hoy en día, la enseñanza pública es un cajón de sastre que trata de ofertar una serie de posibilidades para dar una respuesta, a medida, a una sociedad cada vez más compleja, y cada vez se aleja más de un lugar donde se imparten conocimientos.

Muchos de los chicos que vienen a un instituto vienen sin educar y sin las más mínimas normas de convivencia colectiva. Muchos miembros del colectivo nos preguntamos que es lo que pasa en sus casas para que un chico venga sin desayunar, sin dormir las horas suficientes y sin saber si puede, o no puede, comer en clase o si se puede, o no se puede, tumbar en la silla.

Muchos padres, en su cómoda o atribulada vida, han decidido que la educación la deben recibir en la escuela, porque ellos no pueden, o simplemente no les sale de los huevos perder el tiempo en su progenie.

Es más, la calidad de la enseñanza impartida, aunque haya montones de personas a las que no le entre en la mollera, depende fundamentalmente del barrio o zona donde se encuentre ubicado un centro determinado, y no hay más misterio.
El problema de la enseñanza es un problema educacional. Un problema de base y un reflejo del valor que hace una sociedad del conocimiento.

Te puedo asegurar que este país es un país de ignorantes voluntarios. Un país de especuladores genéticos. El orgullo del pelotazo está instaurado a fuego en la psique del español medio.

Un país de ignorantes voluntarios porque nunca el conocimiento ha estado tan fácilmente disponible al alcance de cualquiera, y un país de especuladores porque hasta en los alumnos se especula el mínimo de conocimientos necesario para pegar el pelotazo en el examen, y por supuesto hacer las trampas que sean necesarias para conseguir aprobar.

El sistema, lo queramos o no, premia a los caraduras, a los sinvergüenzas y a los transgresores, y eso se vive diariamente en la escuela.

El interés por la ciencia en este país es cero.

Tengo muy poco optimismo con el futuro del país.
Yo trabajo con el futuro y sé como puede ser, y si no se importan montones de personas con cierta cualificación ya me dirá cómo vamos a innovar.

¿Quién tiene la culpa? Pues es la misma pregunta que se hacía el protagonista de una de las novelas de Vargas Llosa cuando se interrogaba por el día en el que se jodió el Perú?

Algo hay que hacer pera la inercia y el grado de profesores quemados es abrumador. Este país se va al carajo, lenta pero inexorablemente, y eso lo sabemos los que nos dedicamos al futuro inmediato del mismo.

Seguiré informando, cuando algún padre espoleado por estas opiniones, políticamente muy incorrectas, y que expongo claramente en sus caras como tutora de sus hijos, me ponga a parir de lo lindo.

PD: FELIZ AÑO NUEVO...QUE LA NAVIDAD YA TE LA FELICITÉ EL OTRO DIA.

anna

Cita Franco dijo...

Felices dias, Tato. Un besazo madrileño.

Er Tato dijo...

Felices fiestas, Panduro. Y un abrazo

Si no me hago de rogar, querida Dama, es que no doy más de mí... Besos agotados

¡Ay, querido Juanma! Siempre con tus fes... de erratas. Y yo no le haría demasiado caso al año, que es muy mentiroso. Un fuerte abrazo

No sé yo, Maese, no sé yo... ¿A los republicanos tambien nos traen cosas los Reyes? Un abrazo

Jamón, jamón, querida Té. Y besos, besos...

Gracias, Rafael. Un fuerte abrazo

Lo del jamón era sólo un guiño al moro, pero el jamón de Jabugo, Zapateiro, sin duda. (vale, también de tu tierra, Té...) Besos 5 jota

Anna, por fin te has creado un perfil y ya no eres anónima. Me alegro. Y no te comas tanto el tarro, que te pareces a mí y ése no es un buen negocio, te lo digo yo, que de eso sé un rato... ;-) Besos relajados

¡Cita! ¡Cuánto bueno por aquí! Mucha felicidad para el próximo año, guapetona. Y un manojo de besos.

Y a todos mis parroquianos, que el próximo año se porte bien con vosotros y con los vuestros, con todos. Eso sí, vamos a ponérselo fácil y to quisqui a currar...

Anónimo dijo...

Supongo y espero que sí, Tato.
Los Reyes Magos tienen su poder en la magia más que en la monarquía.

Por si acaso, tú manda la carta.

Juan Carlos Garrido dijo...

Lo mismo digo.

Un abrazo.

Er Tato dijo...

Por si acaso, ya la mandé, amigo Maese. ;-)

Pues yo más, ea, Juan Carlos

Un psr de abrazos