sábado, 31 de octubre de 2009

Que aprendan de Cyrano


Nunca el mundo de la cultura, tal y como se autodenominan ellos -lo siento, mi admirado Sabina-, ha resultado tan patético como en los últimos años. Enhorabuena a los abajo firmantes del manifiesto. Desmontar una a una algunas de las tonterías que en él se dicen o aplaudir algunas de sus obviedades me resulta ya demasiado aburrido. El acto tuvo que ser precioso.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Conoce usted a un cantante de los "abajofirmantes" llamado José Manuel Serrat?
¿No era así como Lola Flores llamaba a Serrat?
¿Habrá vuelto de la tumba la Faraona para escribir el manifiesto?
¿No es verdad ángel de amor...?

Juanma dijo...

Yo es que no puedo con la "gente especial"...¿qué se habrán creído que son? Aquello de "progres con visa oro" es certero y letal.
Y menos mal que no está mi amado Juan Manuel Serrat, porque el que firma es otro, ¿no?

Y nada más, momento cumbre de esa película nos traes. ¿No te apasionan sus primeros 20 ó 25 minutos?

Un abrazo.

Juanma dijo...

Otra cosa:

Hace años (pocos), en una entrevista, Ana Belén decía que, como todos, Víctor y ella tenían sus problemas para pagar la hipoteca y llegar a fin de mes, que tenían que hacer sus cuentas y todo eso.

Algo después, vi también una entrevista a Julio Iglesias (ésta se la hacía Quintero). Cuando le preguntó si sabía cuánto dinero tenía su respuesta fue: muchísimo, pero no tengo ni idea.

¿Con quién te quedas de los dos?

mangeles dijo...

Yo como no soy intelectual no tengo que firmar, pero por aproximación ideológica y cariño a muchos de esos firmantes, lo firmaría.

El viernes hablaba con unos cuantos abogados de lo que está ocurriendo. Uno de ellos insistía en que se va hacia una nueva división de las clases sociales,y que los obreros o trabajadores, se dividirian entre los que tienen trabajo y los que no.

También daba por hecho, de que los más débiles, por "flojos" o por debilidad física o mental, o menos inteligentes, o menos formados, no tendrían oportunidad de incorporarse al mundo laboral.

Yo sigo pensando que eso es atroz, que el mundo laboral, y la competitividad extrema de este capitalismo, no puede llevarnos a que sólo los más inteligentes y preparados puedan trabajar. Eso es injusto, y brutal.

Siempre ha habido personas, "flojas", débiles, incultas, o poco preparadas, y todo el mundo ha podido tener acceso a puestos de trabajo. Yo recuerdo como mi padre siempre decía que a los "vagos" les repartía uno en cada equipo de trabajo, de forma, que el resto les obligaran a hacer algo, o acabaran haciendo su trabajo, y el trabajo saliera adelante.

Eso, es mucho más justo, que excluir a los "vagos" del mundo laboral, creo yo.


Besos de domingo,Tato

Er Tato dijo...

Bueno, Maese, debo estar bastante alejado del mundo de la cultura porque apenas me suenan unos cuantos de los abajo firmantes. Y tampoco conozco a una tal Belén Ana, salvo que sea Ana Belén a la que le han trastocado nombre por apellido para salir bien arriba en el orden alfabético de la lista. O de los
listos.

Me apasiona la película completa, que he visto varias veces, y estoy pensando en volverla a ver. Por cierto, aunque mi francés oral -literalmente hablando, no me sean mal pensados-, está un poco oxidado, esta misma escena en versión original pone los pelos de punta. En cuanto a tu segunda pregunta, siempre me gustó más la sinceridad.

Que el cariño no te ciegue, Mangeles. Y la aproximación ideológica, pues qué quieres que te diga, la ideología acrítica nunca ha sido mi fuerte. Por cierto, soy un gran admirador de Sabina como artista , pero como pensador o político, deja mucho que desear. Algo parecido me ocurre con Saramago. En cuanto al otro asunto que planteas, hablas como si el capitalismo hubiese venido a cambiar algo que es inherente a la propia naturaleza del hombre, de la existencia y de la vida en sociedad: que los mejores, los más fuertes, los más trabajadores, sobreviven mejor que los vagos, como tú los llamas. Y, en todo caso, habría ue distinguir al vago involuntario (por escasa capacidad, por no haber tenido oportunidades,...), del vago profesional, mucho más abundante que el primero. Porque ya puestos, a todos nos gusta vivir del cuento.

Besos y abrazos

Karol_a dijo...

Yo me quedo con la sinceridad de Julio, a mi los falsos que presumen de izquierdas y solo tienen el nombre y no las cuentas y la fachada, como que no me molan.
Y por supuesto pienso que Sabina será muy bueno en sus letras y que las canta pues no sé como decir, como las cantaría uno que no sabe que canta, y le sale, si no fuera por esa voz aguardientosa y esas letras, cantar como cantar que na de na, pues a lo que iba, su forma de vivir no me parece la más correcta para con todos sus excesos y sus cascas, en fin para mi es un carca que ha vivido la vida mucho más que mucho diría yo, y no veo a esta gente como representantes de nada, será cuestión de edades o de pensamientos. Y sí que hay muchos vagos que trabajan, pero que solo tienen el puesto...
Un placer leerte Tato y esta entrada con ese vídeo me ha encantado.
Un besote.

Juan Carlos Garrido dijo...

Es que la cultura popular le hace bastante menos honor al nombre que al apellido. Con semejantes paños, no nos podemos extrañar de los trajes que se corten.

Saludos.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Los manifiestos, para las cucarachas y hormigas.