domingo, 3 de julio de 2016

De preguntas retóricas y otras insolaciones

Cuando ayer me topé con esta noticia, no podía salir de mi asombro. Un ciudadano de a pie consiguiendo su minuto de gloria por unos 300 euros. Un periodista escribiendo un artículo en el que afirma, entre otras sandeces, que el RD de autoconsumo obliga a los hogares que produzcan su propia electricidad a pagar ese peaje de respaldo o impuesto al sol por una red que no pueden usar. Y unos europarlamentarios que, según cuenta el periodista, se quedaron admirados con la exposición de este ciudadano.

Sin entrar en las cuestiones puramente políticas, como el asunto de las puertas giratorias, y centrándonos en el meollo, ni este ciudadano, ni los 250.000 que firmaron su petición en la plataforma Change.org, ni los europarlamentarios boquiabiertos por su discurso han entendido nada de nada. Sí, sí, el Tato contra el mundo. Ya sé que suena pretencioso, pero ya saben, pocos tan sabihondos como un tabernero.

A ver si aprovechando el falaz símil que este ciudadano ha usado para ilustrar su petición consigo explicarlo una vez más. Decía ese ciudadano en su intervención en el Parlamento Europeo: "Es como si planto un manzano en mi jardín, cojo una manzana y el frutero se enfada porque no recibe los 50 céntimos que cuesta la manzana. Y entonces decide pedirme 10 céntimos por cada manzana que me coma del árbol que yo he plantado y regado en mi jardín"

¿En que consiste la falacia? En que si tú decides plantar un manzano en tu jardín -instalar placas fotovoltaicas en tu tejado-, nadie te va a pedir que pagues ni un céntimo por cada manzana -por cada kilovatio/hora- que te comas. El RD no dice eso.

¿Y qué dice el RD? Pues que si tú plantas un manzano en tu jardín y obligas al frutero a tener a tu disposición durante todo el año manzanas para que las puedas consumir cuando tu manzano no te  surta de ellas, deberás pagar algo por esa disponibilidad, ya que el frutero tendrá unos costes  determinados con independencia de que finalmente le compres o no manzanas. Si no le pagas nada al frutero por esa obligación, parece obvio que tanto sus costes fijos -por ejemplo, tener abiertas fruterías por toda la geografía, tenga o no clientes-, como la merma del género que debía tener disponible pero que no vendió a los plantadores de manzanos y otros costes impuestos por el gobierno, deberá repercutirlos en el precio de cada una de las manzanas que venda, aumentando lógicamente el precio de éstas.

En definitiva, lo que está pidiendo este ciudadano, sus 250.000 seguidores y los ojipláticos europarlamentarios es que los clientes del frutero que decidieron no plantar su manzano -porque no les apetece, porque no tienen jardín o porque no les da la gana-, paguen más caras sus manzanas para que quien plantó su manzano pueda exigirle al frutero que tenga manzanas disponibles para él en cualquier momento.

Se podrá discutir si el importe que deben pagar por garantizarse el suministro -repito, garantizarse-, de manzanas debe ser de 10 o de 8 céntimos, si debe ser un importe fijo o variable, si debe estar en función de las manzanas consumidas del propio manzano o de las manzanas adquiridas al frutero o si debe pagarse mensual o anualmente, pero el fondo del asunto, a saber, que quien desee tener garantizado el suministro de cualquier producto o servicio -repito, tener garantizado-, debe pagar por el coste que le supone al proveedor dar esa garantía, es, en mi opinión, indiscutible por obvio.

¿Son conscientes cada uno de esos 250.000 firmantes de que, si quienes plantasen manzanos en su jardín para autoconsumo no pagaran nada por que se mantuviera una frutería abierta a su disposición, vendiera o no las manzanas de su estantería, aumentaría considerablemente el precio de las manzanas que ellos compran, tanto más cuanto más autoconsumidores surgieran?