domingo, 30 de diciembre de 2012

Poniendo el cazo... por si acaso

Si a usted no le gustan sus principios:

"Las economías con presupuestos equilibrados, impuestos reducidos, gasto público racionalizado y regidas por el principio de mínima intervención pública producen mejores resultados sociales y son más respetuosas con las libertades individuales." (Principios políticos de FAES)


...no se preocupen, a ellos tampoco:

"Resolución de 29 de noviembre de 2012, de la Secretaría de Estado de Cultura, por la que se conceden las subvenciones a fundaciones y asociaciones con dependencia orgánica de partidos políticos con representación en las Cortes Generales, para funcionamiento y actividades de estudio y desarrollo del pensamiento político, social y cultural, correspondientes a 2012  [...]  FAES FUNDACION PARA EL ANALISIS Y LOS ESTUDIOS SOCIALES, IMPORTE: 1.188.071,00 €" (BOE nº 306 de 21 de Diciembre de 2012)


Del dicho liberal a la mamandurria de hecho, sólo media un trecho: el que va de la coherencia a la prostitución intelectual. Que una cosa es predicar y otra dar trigo... Y así nos va.


viernes, 28 de diciembre de 2012

Que no, que no es una inocentada, que sólo es otra sinvergonzonería más

Cuatrocientos catorce millones de euros. Sesenta y nueve mil millones de pesetas. Ésa es la cifra que el gobierno andaluz se ha comprometido a gastar en los próximos tres años en Canal Sur. Que después será la que tenga que ser para cuadrar las cuentas, la que haga falta para que "la Nostra" siga siendo.

Da igual que se recorte en dependencia, en sanidad o en educación porque, dicen, eso viene impuesto desde Moncloa. Que la culpa siempre es del otro. ¿Despertará algún día este pueblo al que algunos aduladores llaman sabio interesada e inmerecidamente?

Ya saben aquello que dicen de que cuando el dinero no entra por la puerta, el amor sale por la ventana. Aunque también dicen que el amor es ciego... y tonto.


lunes, 24 de diciembre de 2012

Por si alguien anda despistado...

"El Servicio Andaluz de Salud cuenta con 29 centros hospitalarios (10 de ellos, se encuentran integrados en las correspondientes Áreas de Gestión Sanitaria), distribuidos por toda la geografía andaluza. Los restantes 19 hospitales públicos del SSPA son cuatro centros hospitalarios gestionados por Empresas Públicas (H. Costa del Sol, H. Poniente, H. Montilla, H. Andujar); una red de Centros Hospitalarios de Alta Resolución (13 centros en 2011) en los que se realiza cirugía mayor ambulatoria, con aplicación de técnicas poco invasivas, y consultas por acto único que posibilitan que en una misma visita se le practiquen al paciente las pruebas necesarias y se le prescriba el tratamiento adecuado; un hospital psiquiátrico penitenciario; y un hospital Consorcio Sanitario Público (H. Bormujos - Aljarafe). A ello habría que añadir además los recursos ligados a los conciertos suscritos por la Consejería de Salud con 17 centros hospitalarios concertados, pertenecientes a distintas entidades privadas, para determinados servicios especializados, de carácter complementario a los servicios prestados por los centros hospitalarios de titularidad pública." (Consejería de Salud y Bienestar Social de Andalucía)

Al margen de la patética redacción del párrafo -y de la página en general-, queda claro, si no mienten, que en Andalucía hay 29 centros hospitalarios públicos. También queda claro que existe un Consorcio Sanitario Público -en román paladino, un hospital de gestión privada pagado con recursos públicos, y a sus memorias económicas me remito-, y conciertos con otros 17 centros hospitalarios pertenecientes a distintas entidades privadas.

"Mientras sea presidente, la sanidad será pública, gratuita y al alcance de todos. Esas decisiones no las vamos a tomar nunca" (El señor Griñán, presidente andaluz y del PSOE, hace unos días)

Por lo que se ve, el PSOE sí considera -y yo también-, que la sanidad privada pagada con recursos públicos es sanidad pública, gratuita y al alcance de todos. Pero sólo si es en Andalucía, claro.

Por si alguien anda despistado...


sábado, 22 de diciembre de 2012

De donde no hay... (XLIV)

Y Gallardón terminó de politizar definitivamente el CGPJ, hurtando a los jueces la ya de por sí escasa participación de éstos en la elección de su propio órgano de gobierno, el que decide, por ejemplo, quiénes llegan a presidentes de los altos tribunales o de las audiencias, o el que impone sanciones a los jueces. Así, los veinte vocales del CGPJ serán elegidos a partir de ahora por las Cortes, es decir, por PP y PSOE ¡A ver qué juez es el guapo que le toca las pelotas al PP o al PSOE si quiere llegar a ser algo en la carrera judicial...!

"Promoveremos la reforma del sistema de elección de los vocales del Consejo General del Poder Judicial, para que, conforme a la Constitución, doce de sus veinte miembros sean elegidos de entre y por jueces y magistrados de todas las categorías." (PP dixit, página 179 de su Panfleto Electoral, capítulo "Una democracia ejemplar", ¡con dos cojones!)

Y no, no es un incumplimiento más. Que se esté equivocando gravemente en las medidas económicas que está adoptando y en las prioridades de los recortes, aunque a mí me parezca evidente, entra dentro del terreno de lo opinable, sobre todo teniendo en cuenta que el país que ha heredado está hecho unos zorros, algo, por otra parte, a lo que también contribuyó el PP en algunas de la Cominudades Autónomas donde gobernaba. Pero que incumpla promesas que no están condicionadas por la situación económica, que son pura voluntad política, sólo tiene una explicación: a Rajoy tampoco le importa el interés público, sólo el poder por el poder.

Ya apuntaba maneras en su primer Consejo de Ministros. Algunos ya habíamos visto al burro esquinao asomando el hocico a los pocos días de su llegada al poder. Y a los pocos meses daba ya pruebas inequívocas de su concepto de regeneración democrática. Pero, con ser grave que tengamos a un inepto mentiroso en la presidencia del gobierno, lo verdaderamente catastrófico es que no exista alternativa creíble entre nuestra mediocre clase política.


sábado, 15 de diciembre de 2012

Y si no queda satisfecho... le cobramos de nuevo

Según el Consejo General del Poder Judicial, en 2011 el 64% de los recursos de apelación en la jurisdicción civil confirmaron la sentencia de primera instancia. O sea, que el 36% de las sentencias recurridas fueron revocadas total o parcialmente.

Si el ministro Gallardón quiere desincentivar que los ciudadanos recurran las sentencias, mejor haría en trabajar para que las sentencias en primera instancia sean de mayor calidad -que una de cada tres sentencias recurridas cambie el sentido de la misma no es precisamente un buen indicador de calidad-, que en implantar tasas para castigar a los que recurren. Una buena tasa de confirmación de sentencias en primera instancia es el mejor desincentivo a recurrir sentencias. Solucionar el fondo de los problemas suele ser más complicado que implantar mecanismos disuasorios del uso de los servicios públicos que no funcionan bien. También es más profesional, eficaz y eficiente, pero ¿para qué complicarse la vida si se puede solucionar con un tributo?


viernes, 14 de diciembre de 2012

Dudas existenciales (XXXIV)

Si el gobierno quiere publicar una lista con los defraudadores es porque los tiene identificados. Y si los tiene identificados, ¿por qué no les cobra lo defraudado? Y si no tienen dinero para pagar, ¿por qué no les embarga sus bienes? Y si tampoco tienen bienes, ¿por qué no los mete en la cárcel? Y además -pero no en lugar de-, que publique sus nombres.


martes, 11 de diciembre de 2012

Qué más da, que da lo mismo, que igual da...

Tampoco es que se pueda esperar mucho de las Directivas europeas en favor de la libre competencia, sobre todo después de ver cómo se las gasta con la Política Agrícola Común y similares, o con los vaivenes de las ayudas a la industria, o a la banca, o a todo lo que se menea según sople el viento.

Algo parecido ocurre con el tan manoseado principio de igualdad en general, y de igualdad de sexo en particular, que no de género. Hombres y mujeres debemos ser iguales. Por cojones. Le pese a quien le pese. Y no hablamos de igualdad en la ley y en la aplicación de la ley, de derechos y obligaciones. No. Hablamos de igualar lo diferente.

Y puestos a igualar, igualemos aunque perjudique a la mujer. Que ya no se trata de discriminarla positivamente, de intentar compensar los injustos desequilibrios sociales de partida que han sufrido y sufren, algo razonable y de justicia en lo que, afortunadamente, se ha avanzado una barbaridad. No. Ahora se trata de cometer con las mujeres la misma injusticia que hasta ahora se estaban cometiendo en algunos casos con los hombres en nombre de un exagerado, perverso y malentendido principio de igualdad.

Conforme a una sentencia de Marzo de 2011 del Tribunal de Justicia europeo, desde el 21 de Diciembre de 2012 las compañías aseguradoras no podrán usar el sexo de la persona como factor actuarial -o sea, como una de las circunstancias que se tienen en cuenta para el cálculo estadístico de las indemnizaciones en cualquier siniestro-, y, por tanto, como elemento de cálculo en el coste de los seguros. Da igual que mujeres y hombres seamos distintos en la manera de afrontar nuestras vidas, en nuestros comportamientos sociales, en la forma en que afrontamos los riesgos. Y da igual que esa diferencia tenga un reflejo claro en los costes de operación de las aseguradoras. Y que éstas, con buen criterio, vinieran repercutiendo en forma de primas de seguro más baratas para las mujeres -o más caras para los hombres, plantéese como se quiera-, esos menores costes. En nombre de la sacrosanta igualdad, a partir de la próxima semana estará prohibido cobrar menos a las mujeres por sus seguros. Al menos por el hecho de ser mujer. Espero que pronto prohíban también los sablazos en los seguros de automóvil para los conductores menores de 25 años, que el de mi hijo me está costando un riñón...

Menos mal que el neoliberalismo, el libre mercado, la libre competencia, las libertades en definitiva, han sido los causantes de toda esta crisis que estamos padeciendo... Y lo peor es que la inmensa mayoría de los ciudadanos lo cree a pies juntillas. ¡Con dos cojones!     


jueves, 6 de diciembre de 2012

De tertulias y otras pedorretas a la inteligencia

Esta tarde, mientras sudaba un rato en la bicicleta estática y buscaba algo que ver en la tele, se me ocurrió dejarla en un programa de tertulias vespertinas monocolor y progre, de estas que nunca puedo ver. Más que nada por curiosidad. Una presentadora algo tontorrona y de risa fácil, y seis tertulianos que no le iban a la zaga. Y cómo no, la tragedia del Madrid Arenas. Resulta que el empresario imputado ha organizado una macrofiesta en Leganés para año nuevo a sesenta eurazos la entrada. Entrevistan al alcalde de Leganés y manifiesta que se trata de un recinto privado y que, si cumple todas las normas, no puede hacer nada para impedirla. Lógico.

Los tertulianos, indignados, se echan las manos a la cabeza. Al unísono. Que cómo puede permitirse que la empresa de un señor que está imputado por las anomalías del Madrid Arena organice otra fiesta multitudinaria -al carajo la presunción de inocencia-, que seguro que el alcalde puede buscarse alguna triquiñuela para impedirlo -al carajo el principio de legalidad-, que hay que hacer lo que sea para que esa fiesta no se celebre...

Y digo yo. Si la fiesta de año nuevo cumple todos los requisitos legales y de seguridad exigidos por las normas, si las personas que han comprado o van a comprar las entradas son mayores de edad, si saben perfectamente que quien organiza la fiesta es la misma empresa que organizó la del Madrid Arenas, y si saben también que su propietario está imputado por los sucesos ocurridos, es decir, si a estas alturas de la película disponen de toda la información, ¿por qué esa manía paternalista y liberticida de pretender que el Estado proteja, aun contra su voluntad, a quienes han decidido libremente comprar las entradas para la fiesta a pesar de todo? ¿no sería más razonable y respetuoso con las libertades individuales que el Estado se dedicara a vigilar que se cumplan las normas y a proporcionar a los ciudadanos toda la información disponible sobre la empresa que organiza la fiesta, y después que cada cual decida si compra la entrada o no? ¿no es un insulto a los ciudadanos exigir al Estado que piense y decida por ellos?

País...


Agravio

Cerró el libro en el momento preciso. Justo en el instante en que un bostezo impertinente amenazaba con vomitar su aburrimiento. Faltó poco. La última vez se ofendió tanto, que dejó de dirigirle la palabra, se cerró en banda, y sólo varios meses después le permitió leer el final de la historia.


martes, 4 de diciembre de 2012

De burros esquinaos y otras intuiciones

Tal día como hoy de hace ya algunos años se escribían en la taberna cosas como éstas. No sé si conocen ustedes la teoría del burro esquinao, aquélla que afirma que cuando se ve aparecer por una esquina el morro y las orejas de un burro, no es necesario esperar a que aparezca todo el burro para saber que es un burro. Pues eso.

Ya se dijo también por aquí que el libre mercado necesita de un Estado que lo garantice porque hay empresarios sin escrúpulos. Y porque la cabra tira al monte.


lunes, 3 de diciembre de 2012

De redundancias y otras chuminadas

Dijo ayer Rubalcaba, en un acto de exaltación del viejo felipismo, que el PSOE es hoy totalmente anticapitalista porque el capitalismo ya no crea riqueza sino que sólo especula. Y que él pretende abanderar un radicalismo reformista. Pues buena suerte.

Definirse como anticapitalista frente a la especulación es como afirmar ser antiabortista contra el aborto. Sobra el matiz en el pleonasmo.