martes, 10 de agosto de 2010

Quo vadis

Ahora la reina tiene el privilego de ser perozosa, moverse con lentitud y elegancia sin mancharse las manos en escaramuzas, encerrarse en su torre de marfil, disfrutar de vasallos y elefantes y exigirles sacrificios. Es lo que me contestaron cuando elevé mi queja porque la reina contraria se había enrocado. ¡Malditas cuotas!


4 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

¡Si Capablanca levantara la cabeza...! Te digo lo mismo que acabo de decirle a Juanma: muy, muy ingenioso.

Un abrazo agosteño, que no agostado.

Er Tato dijo...

Ya ves, Ridao, micros de verano, fresquitos pero con fundamento.

Y si Capablanca levantara la cabeza, le daba una patada al tablero y otra en el jigo a quien yo me sé, querido Ridao.

Otro abrazo acostado, que no acosteño

mujer prevenida vale por dos dijo...

Rápido, mientras dura el caos manda a una peona ha hacerse reina,( a poder ser busca alguna que haga teledirarios) en un pis pas la tienes haciendo escaramuzas evitando que llegue la república...

Muy bueno Tato! hará 40º pero no afecta la capacidad creativa!

Er Tato dijo...

Vive la République, Mujer prevenida!

Besos