Seguimos sin hablarnos. Apenas si nos miramos salvo para no rozarnos por el pasillo las escasas ocasiones en que se cruzan nuestros pasos. Ni nos dejamos razón de los olvidos sobre el fondo amarillo de un pósit, como si no importara ya la escasez de papel higiénico o el desayuno sin mermelada. Pero tampoco es para tanto. Total, por un par de bofetones. Y bien merecidos por cierto. ¿A quién se le ocurre no tener la casa limpia y la ropa planchada? Entiendo que esté molesta y dolida conmigo porque acepté sumiso el castigo, sin rechistar, como un calzonazos. ¡La quiero tanto...!
Cien mujeres contra la violencia de género. Argentina
Hace 49 minutos



21 comentarios:
Ohhhh¡¡¡¡
Con permiso señor Tato...¿Se puede quedar una un poco "a cuadros" leyendo esta entrada? Es que hay cosas que no entiendo ni real, ni literariamente. Y es que, segun dicen, "hay amores que matan"... pero es que si es a bofetadas, es mejor dejarlos.
Lo que siento es no poder decirle, en esta ocasion, que la entrada me gusta. Lo siento mi señor.
Unos cuantos besos para usted, apesar de todo.
De esto, por desgracia, no se habla. Solamente se habla de violencia contra mujeres... al parecer como los hombres hablan menos de esto, pues no cuenta... porque en los hombres hay sobre todo temor psicológico, hay vergüenza ante la sociedad por no admitir que se sufre también malos tratos. Los malos tratos contra los ancianos, tampoco cuentan... en fin. Buena entrada, sí señor. Gracias por hablar de los temas, que nadie quiere hablar. Un abrazo.
Desde luego Tato...te encanta provocar...
A mi si me ha gustado eh...por eso he puesto el Ohhh¡...
La víctima en estado puro...y contado en cuatro lineas.
Es víctima y se siente culpable, incluso piensa que se lo merece....y encima la ama....
Besotes
Menos mal que has aclarado la ambigüedad de ese ¡ohhhh!, Mangeles.
Tiene usted mi permiso. Hasta ahí podíamos llegar, Maile. Y más besos para usted. Sin pesar alguno. Gracias por su visita y por su sinceridad. Ambas me encantan. Sólo lamento que no le haya gustado, pero otra vez será.
Gracias a ti, Lisset. La realidad existe aunque no queramos verla, aunque la abriguemos de ficción.
Es la primera vez que te veo por aquí, Estels. Bienvenida a la taberna. A la primera, como ya es costumbre, invita la casa.
Un manojo de besos
Me he dado cuenta de que era necesaria la aclaración ejjeje...
Más besos, Tato
Provocador nato....Me gusta el relato pero que conste que en este tema tendría que entrar a matar....y no quiero oscurecer el brillo que sale de la taberna. Como siempre te felicito y te mando un beso. Pilar
Entra a matar si quieres, Pilar. El debate también hace brillar la taberna, aunque sinceramente no entiendo demasiado bien la polémica. Y muchas gracias por salir de tu escondite. ;-)
Besos, guapa
Hombre, creo que es raro que una mujer pegue a un hombre, más que nada porque los hombres son más fuertes.
Me parece que si una mujer no quiere a alguien y es mala o quiere fastidiar o todas las versiones que hay hasta ser perversa... lo hace mejor de otra manera que no es pegando: dejar en ridículo a un hombre en público duele bastante; despreciarlo es terrible; repetirle cientos de veces lo mismo agota bastante al susodicho; no estar contenta nunca con lo que hace -haga lo que haga- también es malo; compararle ni te cuento; estar todo el día con cara de perro acaba con el más pintado; malmeter con los amigos o con la familia de él es otra cosa que puede poner a 100 o doler; ignorarle, tratarle como un mueble necesario es otra cosa mala; reírse de él es terrible; considerarle y que lo note él un inútil también malo; poner en contra a los hijos, en fin, ya se sabe; quejarse todo el santo día también pone muy nervioso, creo, etc., etc., etc.
En fin Tato, siento el relato porque "igual da" y tienes razón, pero el maltrato de la mujer al hombre suele ir por otras vías (sólo te he puesto una docena de modos, hay algunas más)
Creo que hacer infeliz a alguien o su vida un infierno o un purgatorio al menos está bastante al alcance de la mano... sin que ésta se levante.
Mi señor... es que su entrada me duele... siempre me duele cuando se habla de este tema y por mas que intente comprenderlo creo que no lo conseguire nunca. Por eso no me gusta.
Se de seguro que su texto es inmejorable, como opinan los que le leyeron al igual que yo.
Se que ha tocado con sublime sutileza un tema espinoso y muy debatible por las reacciones que provoca.
No me lo tome usted a mal, que si no fuese porque me gustan sus entradas, no vendria por su casa. Sepa que aunque no me vea, estoy.
Mis saludos, señor Tato.
Siendo evidente que en la violencia de sexo, la mujer como víctima es mayoría, querida Aurora, también parece, según dices, que su crueldad es más intensa e imaginativa. Pero que conste que levantarla, también la levanta. La mano. Doy fe.
¿Cómo me lo voy a tomar a mal, Maile? Nunca.
Besos y un par de cafelitos con tostada, aceite y jamón del bueno.
La violencia me revuelve el estomago sea entre adultos, entre niños o niño-adulto. El que el objeto de la vida de una persona sea amargar a otra no llego a entenderlo y la verdad es que el relato aun estando bien escrito me deja mal sabor (aun tengo en la retina lo ocurrido en Seseña). Dicen que antes pasaba lo mismo pero no se le daba publicidad, pero mirando atras a mi infancia y juventud no recuerdo haber vivido o conocido ese tipo de violencia entre chavales, creo que algo se ha perdido en el camino, en el avance de esta sociedad y su nombre es respeto.
Saludos
Seguro que alguien que lea el relato con apresuramiento te tilda de apología de la violencia.
Y genial la lista de preversidades de Aurora, si bien no pensaba que lo hicieran las mujeres sólo cuando quieren fastidiar, sino que lo hacen siempre y lo de pretender fastidiar o no se reduce a una custión de grado.
Saludos.
Me temo que eso ya ha ocurrido, Juan Carlos. ;-)
Un abrazo
Mi mujé de los sartenasos que pega es capá de echarle la pata a Federer en el Rolán Garró miarma...
Un saludaso Tato miarma.
Tato, quiero aclarar que yo no he entendido que tu relato haga apologia de la violencia, desarrollas un tema sorprendiendo con el final y en este caso el giro pretende plantear que tambien hay casos de otro tipo. Lo consigues y por ello tus relatos no me suelen dejar indiferente y en esa linea he planteado mi comentario.
Saludos
¿Y es la misma sartén en la que hace las tortillas de papas, Moe? Otro saludaso, artista.
No pensaba exactamente en tu comentario, Cibeles. Tampoco en el de Maile, antes de que se dé por aludida ;-). Incluso, ahora que me releo, es posible que me haya excedido en mi afirmación de que alguien haya podido pensar eso de mi relato. En todo caso, aclarado queda, Cibeles. Y me alegra que mis relatos no te dejen indiferente.
Saludos
Mi señor... no se preocupe usted por mi que no me senti aludida, ni pense que hiciera usted apologia de ninguna clase. El dolor fue por saber que ocurre.
Creo que usted ya lo sabe.
Este no me ha gustado, fíjese, pese a dejar esa estela característica tabernera con toque "tatiano" que tanto me gusta.
¿Entonces, queridas Maile y Dama, no os gustan las novelas donde hay muerte, represión, injusticias...? El texto, aunque tenga una cierta intencionalidad, es fundamentalmente ficción y, disculpen la pretensión, literatura.
Un manojo de besos
P.S.: Me ha gustado lo de tatiano, Dama, me ha gustado.
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