Notó cómo su viejo calcetín sediento engullía con ansia, sin apenas respirar, el charco recién chapoteado. Los sofocos del verano le habían hecho olvidar el pequeño agujero en la suela de su zapato que las primeras lluvias del invierno le recordaron sin piedad. Se sentó raudo en el banco del parque, junto a su casa de cartón mojado, apartó el viejo carrito de supermercado que hacía las veces de ropero, cocina o mueble bar, y desató las correíllas. Secó la pierna con mimo y la ofreció al tímido sol que braceaba entre las nubes mientras cubría pudoroso su muñón. Si la madera se hinchaba tendría que buscar entre la basura un zapato un par de números mayor.
Cien mujeres contra la violencia de género. Argentina
Hace 48 minutos



21 comentarios:
¡¡Joder!! Acabo de leer hace un minuto a Javier Sánchez (vengo de decirle que me ha movido el alma de su sitio) y ahora vienes tú y le das otro zambombazo. Me estais iluminando la mañana.
Poderoso texto, querido amigo. Siempre con esos finales como de caída al vacío. Ese tío tiene dos cojones. Te lo digo yo.
Enhorabuena y gracias por esto. También por esto.
Un fuerte abrazo.
Que grande Tato, has dibujado una imágen en mi mente "acojonante"
Besos
CIta
Coño Tato, yo que venía a tomarme un tintito antes de irme a almorzar y ahora no sé que hacer.
¿Me quedo y sigo trabajando o me voy?
No sé pero siento que el almuerzo no me caerá muy bien.
Ya no quiero tinto ni na, adiós.
Un abrazo
Muy bonito, muy bien hecho, aunque el tema nos duela. Enhorabuena otra vez por la genialidad de tus finales. Besos, Pilar
Relatos dignos de un servicio de traumatología (cura de almas rotas)
¡Cuanto se puede contar, en unas pocas frases¡...Es estupendo, Tato
Besos
He visto todo lo que describes, como una mini película. Recomiéndale que use una sola bota de agua.
Besos miles.
Sin duda, Juanma, hay que tener dos cojones para poner al mal tiempo buena cara, pero es ésa una muestra de tremenda inteligencia. Y gracias a ti, a vosotros. Siempre. Un fuerte abrazo
Entonces ¿qué más puedo pedir, querida Cita? Besos agradecidos.
Coño, Rafael, tómate un tintito aunque sea. Total, ya ha salido el sol... Otro abrazo, artista.
Muchas gracias, Pilar. Un manojo de besos.
A veces, mi Capitán, las almas rotas hay que escayolarlas con tristeza, para que curen lentamente, que en eso las prisas no son buenas. Un saludo marcial.
Y tú muy generosa, Mangeles. Besos soleados.
Es que es muy presumido, mi querida Dama. Se te echaba de menos por aquí. Besos añorantes.
¡Qué buenísimo Tato! Se vive intensamente desde el inicio al fin. Genial.
Un abrazo amigo.
Ahora tendré que coger el corazón roto que traía esta mañana y unirlo como pueda con el pegamento de una sonrisa a ver si sigo tirando con él y me permite, poner también mis piernas al sol y ponerle buena cara a estos malos momentos. Muchas gracias, duele pero con un dolor agridulce que marca. Besos.
Buena forma de dar la vuelta a la historia, como a un calcetín.
Saludos.
Muchas gracias, alegre opinador.
Las piernas, siempre al sol, querida Lisset. Siempre.
No habré incumplido el quinto mandamiento de tu decálogo ¿no, Juan Carlos? Siempre intento que el impacto de mis finales no sea fruto del engaño, sino de la imaginación. Sin trucos ni juegos de manos. Pero no sé si lo consigo, porque este tipo de micros es como jugar al ajedrez con uno mismo, es imposible ocultarle la estrategia al contrario. Sólo desde fuera puede uno sentirse engañado o gratamente sorprendido.
Besos y abrazos
Tato, "chapó".
Una breve, pero intensa, obra de arte.
Un abrazo.
Bueno, viniendo de quien viene ese chapó, Javier... se merece un Mexican Mule. Y te dejo la botella de tequila por aquí, por si te entra sed.
Un abrazo
Excelente. De tu nivel. Aunque ese "raudo" creo que habría que haberlo evitado. Pero en fin, sólo es cuestión de gusto; y el tuyo, escribiendo, es muy alto.
Muchas gracias, Anónimo. Es posible que ese adjetivo, con el que pretendía subrayar un cierto apuro, una cierta prisa por secar inmediatamente su pierna de madera, no sea el más adecuado a las características del protagonista. Tomo nota de tu sugerencia para darle alguna vuelta.Aunque soy consciente de que trabajándolos un poco más se pueden mejorar, no me gusta retocar los hiperbreves una vez publicados. Gracias de nuevo.
Un abrazo
P.S.: Por cierto, los anónimos suelen entrar aquí para darme caña, pero no para echarme flores, así que eso se merece un platito de jamón del bueno y una mazanilla bien fresquita. Invita la casa.
Uf...
[bofetada]
Y a mí me aburren los blogs con enlaces a vídeos que rompen tu originalidad dialéctica escrita. Mis vídeos los elijo yo y para eso no entro en un blog.
Saludos.
Bueno, Néstor, tampoco era esa mi intención... Al menos no la única. ;-)
Bienvenido a la taberna, Jesús. A la primera, como es costumbre, invita la casa, aunque hayas pasado por aquí por equivocación. O eso creo, a la vista de tu comentario. Salvo que sea yo quien no termine de entenderlo.
Un par de abrazos
Ostras, Tato, qué bueno. Espera, que me seco la emoción. Nunca había comentado nada sobre tus entradas porque me dejas los dedos sin aliento... Felicidades por tan estupendo blog.
Muchas gracias, Caruano. Ahí va esa copa de bienvenida. Y me alegro de que te hayas decidido a comentar.
Un abrazo
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