lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Y entonces?

Fantástica -en cualquiera de las tres primeras acepciones del término-, la entrevista a la ministra Salgado en El Mundo de este domingo. Para ilustrarla bastan un par de perlas:


Pregunta-. Zara no nació de una ley. ¿No cree que es imposible crear empresas innovadoras por ley?

Respuesta-. Yo creo que esa negación se da de bruces con toda la teoría económica. Nuestro modelo actual es fruto, por ejemplo, de la Ley del Suelo o de las leyes que hacían unas amplias deducciones por inversión de viviendas. El auge de nuestras energías renovables es fruto de las decisiones sobre las primas [subvenciones]. Los modelos económicos no surgen en la nada y de la nada. Zara salió de la iniciativa privada, pero necesitó contar con un marco legal favorable para desarrollar su actividad, particularmente en el ámbito de la internacionalización.




Pregunta-. ¿Cuándo empezará la recuperación a crear empleo estable?

Respuesta-. Tendremos que cambiar un poco nuestro esquema de pensamiento. Vamos a crecer menos que antes y vamos a ser capaces de crear empleo con crecimientos de PIB más bajos que anteriormente. La mayoría de los países estamos en esa dinámica, en la que vamos a empezar con tasas de crecimiento muy moderadas, y tenemos que combatir la destrucción de empleo.


Respecto de la primera respuesta, es cierto que se pueden crear empresas innovadoras por ley y al margen del mercado. Que se lo pregunten si no a los soviéticos en su época dorada de los programas espaciales y armamentísticos. ¿Es ése el modelo que pretende impulsar nuestro gobierno? Bromas aparte, fíjense en dos de los ejemplos que usa para ilustrar su respuesta. Por un lado, el uso de las subvenciones para presumir del "auge de nuestras energías renovables", que parece indicar que sin esas primas no se desarrollarían, lo que a su vez nos llevaría a una conclusión dramática: que ese negocio, a las tarifas energéticas actuales, no es rentable por sí mismo, por lo que habrá que continuar subvencionándolo en el futuro. Por otro, el reconocimiento implícito de que un marco legal adecuado, en este caso liberalizador del comercio internacional, ha permitido el éxito de una empresa privada, constatando lo contrario de lo que pretendía afirmar: que lo que deben hacer los gobiernos es crear el escenario jurídico adecuado para que la iniciativa privada actúe con libertad.

Respecto de la segunda, debo reconocer que me ha dejado tan estupefacto que no descarto que pretendiera decir justo lo contrario. Nuestra estructura productiva actual, basada en sectores muy intensivos en mano de obra, necesitaba un crecimiento superior al 2% para crear empleo. Si el gobierno está impulsando un cambio de la estructura productiva hacia sectores de mayor valor añadido, que por definición necesitan menos mano de obra pero más cualificada para crear la misma riqueza, será necesario que el PIB suba más de ese 2% para crear el mismo volumen de empleo que antes, porque una parte de ese crecimiento será resultado de un mayor incremento de la productividad procedente de esos sectores. Siendo esto así, ¿cómo puede afirmar que crearemos empleo con crecimientos de PIB más bajos?

Elena Salgado es ingeniera, economista, Vicepresidenta Segunda y Ministra de Economía y Hacienda, o sea, que no es una indocumentada. ¿Y entonces?


domingo, 29 de noviembre de 2009

Por si alguien lo dudaba

Aquí tenéis un espectacular video realizado por el Book Council de Nueva Zelanda, una institución sin ánimo de lucro dedicada a difundir la lectura en su país, que nos sumerge en la lectura de "Going West" de Maurice Gee como excusa para demostrar que en los libros hay vida. Por si alguien lo dudaba.




Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha

Fiel al principio de que el ciudadano no sabe lo que le conviene y hay que tutelarlo, y hasta imponérselo por su propio bien, nuestro gobierno acaba de decidir por Real Decreto -vamos, por cojones-, la temperatura máxima en invierno y mínima en verano a la que nos debemos comprar unos calzoncillos en El Corte Inglés, tomarnos una cervecita en la taberna de la esquina o ver una película en el cine. Impone su criterio a los empresarios que se juegan los cuartos -eso sí, por su propio bien, que ellos no saben lo que le conviene a sus negocios pero la administración pública, un ejemplo de gestión eficiente donde los haya, se lo va a explicar-, y además lo hace, dice, para ahorrar y conseguir un uso más racional de la energía.

Al mismo tiempo, se gasta en un año más de 1.600 millones de euros -¡doscientos setenta mil millones de pesetas!-, en subvencionar el carbón nacional, más caro y de peor calidad que el importado, para producir energía eléctrica en centrales térmicas, las más contaminantes. Impone una tarifa eléctrica deficitaria que mantiene los precios artificialmente bajos fomentando, como consecuencia, el derroche de energía. Cierra las centrales nucleares, más limpias y eficientes que las térmicas. Subvenciona las energías renovables para que paguemos menos de lo cuestan...

En fin, que nuestro gobierno no sólo limita el ejercicio de la libertad del empresario, sino que, una vez más, lo hace desde la más absoluta incoherencia. Ya saben, que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha. Y conste que yo jamás voy a El Corte Inglés en invierno. No aguanto esas temperaturas más de cinco minutos sin ponerme rojo como un tomate, me lloren los ojos y la cabeza me estalle.


sábado, 28 de noviembre de 2009

Regalando el destino

Mientras recojo mi destino del frío suelo de la cocina, la sorpresa inicial acaba sonriendo con malicia. Cuando hace tres meses salí del coma y comenté algunas de las visiones que había tenido, me tomaron por loca. Hasta que, una tras otra, comenzaron a hacerse realidad. Todas menos una. Veía a mi suegra, a la que odiaba con toda mi alma, en la UCI de un hospital con quemaduras por todo el cuerpo mientras un médico le hablaba en un extraño idioma. Ahora, mientras recojo del suelo de la cocina el billete de avión con destino a Estambul que gané en aquel concurso de televisión, todo encaja.


viernes, 27 de noviembre de 2009

Invita la casa. Hoy: Estudiar no es una party

Sin duda, ésta es mi entrada más corta en la historia de la taberna. Amén.


jueves, 26 de noviembre de 2009

Adocenados: doce contra doce

Que doce diarios catalanes hayan pactado un editorial común para intentar manipular e influir en la decisión de los doce miembros de un Tribunal Constitucional al que el propio texto deslegitima precisamente por estar manipulado, no deja de tener su aquél. Con todo, quienes parecen haberse erigido en portavoces de la sociedad catalana, tienen mucha razón en la primera de sus dos líneas argumentales. Y es que hace ya muchos años que el TC está deslegitimado precisamente por su falta de independencia, por su sumisión a quien manda, por no ser más que una mala fotocopia de las luchas de poder político.

Con su segunda línea argumental, a saber, que todo lo que emana del pueblo -¿del pueblo?-, es legal, legítimo e incontestable, no puedo estar en absoluto de acuerdo. Nunca un Parlamento debe -que puede, es evidente-, sustituir a uno de los tres poderes del Estado. Quienes pretenden hacerlo no pueden exigir limpieza en la aplicación de las mismas reglas de juego en las que se ciscan, y mucho menos hacerlo enarbolando la bandera del victimismo, la dignidad y la coherencia.

Para nuestra desgracia, el Tribunal Constitucional, o para ser más precisos, sus miembros, no son más que un apéndice del poder ejecutivo, es cierto, pero lo que debieran exigir estos próceres de la patria catalana no es que esa institución ignore sus obligaciones, sino que se cambien las leyes que la han prostituido. O que se reforme la Constitución.

Porque puestos a buscar la legitimación en los votos del pueblo, hagamos algunas cuentas. El nuevo Estatuto fue aprobado por el 36% de los catalanes con derecho a voto. Nuestra Constitución, en la que se establecen la jurisdicción y competencias del TC, por un 59% de los españoles y un 61,4% de los catalanes con derecho a voto. Con esa vara de medir ¿es más legítima la Constitución o el Estatuto? Hagan juego señores.


martes, 24 de noviembre de 2009

El malentendido

En la oferta de empleo anunciaban un salario espectacular. Buscaban un genio y él, con apenas veinte años y tres doctorados summa cum laude, se consideraba el candidato ideal. Era un trabajo extraño, pero su curiosidad enfermiza no le hizo sospechar nada hasta que fue demasiado tarde. Al principio pensó que el malentendido se aclararía en cuestión de horas, un día a lo sumo, pero ya habían pasado veinte años y seguía sumergido en aquella oscura soledad sin esquinas donde el tiempo se ensanchaba y pesaba como la nada. Y lo peor no era ignorar cuánto tiempo más debería esperar hasta que a alguien se le ocurriera frotar la lámpara, sino explicarle que no sabía concederle sus tres deseos.


(Inspirado en la inquietante historia de Houben)

¿Exagerado?

Para reparar su equipo en garantía, además del ticket de compra debidamente sellado, debe traer su historial médico, un análisis de sangre y orina con una antigüedad menor de un mes, y una declaración jurada ante notario de que siempre se lava las manos con jabón neutro después de mear. Entiéndalo, es por el bien de nuestros trabajadores.

Sí, es una exageración. ¿O no?


domingo, 22 de noviembre de 2009

Para que tengan noticia...

Dijo el ministro Corbacho el pasado jueves en el Senado que la crisis no habrá acabado sólo cuando se estabilice el sistema financiero, se reestablezca el crédito y se reactive la economía. Sino que habremos salido de forma efectiva cuando volvamos a generar empleo (sic)

Y yo añadiría algunas condiciones más pero, de momento, me conformo con estar de acuerdo. Subrayo esa frase porque faltan aún varios años -no menos de tres si hacemos las cosas bien y mucho más si las seguimos haciendo mal-, para que eso se produzca. Y porque quiero recordarla cada vez que algún miembro del gobierno diga que estamos saliendo de la crisis. Sí, ya tengo noticia de la constante mudanza de criterio de quienes mandan y de quienes pretenden mandarnos. Sólo aspiro a que ustedes también la tengan.


jueves, 19 de noviembre de 2009

Cualquier parecido con la realidad...

Había salido de casa de madrugada y volvía ya con el ánimo y el día anochecidos, cansados, anticipando el silencio mullido de la soledad del hogar. Le sorprendió que la cerradura no se dejara querer ni abrazara la llave con el cariño habitual. Y que la tele saliera por la ventana. Y que la luz asomara desvergonzada por el balcón. Dio un paso atrás, bajó de la acera, miró espeso a un lado y a otro de la calle, comprobó incrédulo el número de la casa y desandó lo retrocedido. Se encogió de hombros y pulsó el timbre. Abrió la puerta su batín burdeos con un desconocido dentro que sin mediar palabra le dio una larga lista de la compra, un par de bolsas de basura y un sonoro portazo.

Si creen que esto es pura ficción, que no puede sucederle a ustedes y que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, desengáñense y preocúpense.


sábado, 14 de noviembre de 2009

De la honradez y otras excepciones

Ha dicho nuestro alcalde, Alfredo Monteseirín, que le gustaría ser recordado por su honradez. No por ser un buen gestor de los dineros públicos, o por haber contribuido al bienestar de sus vecinos, o por fomentar la convivencia, o por mantener guapa a su ciudad, nuestra ciudad, no, sino por haber sido honrado. Resulta patético que a un político le parezca tan meritoria la honradez. Después se quejan del concepto que tenemos de los políticos cuando son ellos mismos los que subrayan implícitamente la excepcionalidad de lo que debería ser norma. ¿Tanto escasea la que debiera ser principal virtud de nuestros gobernantes? Si yo fuera del gremio, me sentiría insultado. Claro, que si lo fuera, probablemente tampoco captaría la indirecta. Y como algunos, entre ellos seguramente el propio Monteseirín, sólo entienden por honradez no meter la mano en la caja, démosles una sorpresa. Honradez: rectitud de ánimo, integridad en el obrar.


viernes, 13 de noviembre de 2009

Fondo y forma

Esta vez no erraré el tiro. Eso decía la nota que su mujer encontró sujeta con un imán de fresa en la puerta del frigorífico cuando volvió a casa. Lo habían encontrado en las cuadras, sin vida y con la cabeza reventada. No podía apartar su mirada de la nota manuscrita con aquella letra rudimentaria, inconfundible, mientras recordaba con tristeza que nunca pudo ir al colegio. Le dijeron que recibió la coz mortal justo cuando estaba terminando de herrar a la última yegua. Al comprobar el sentido que aquella falta de ortografía le daba a la nota, un extraño escalofrío le encogió el alma.


jueves, 12 de noviembre de 2009

¿Qué es ser comunista en España? Lo dicen ellos, que conste

Al hilo de la entrada anterior, he buscado una entrevista que leí el otro día en El País realizada a dos miembros del PCE, Willy Meyer, de 57 años, y Esther López, de 26, titulada ¿Qué es ser comunista en 2009?, donde se dicen cosas como las que siguen y que pueden leer íntegra aquí:


Pregunta-. ¿Se alegraron cuando cayó el muro de Berlín?

Esther-. Yo tenía seis años, estaba viendo con mis padres la televisión y recuerdo perfectamente que se vivió una sensación muy contradictoria: muchos veía a la gente celebrándolo, pero pensaban: ¿Y ahora qué nos espera? Se había acabado con el bloque, con la única fuerza que quedaba para reconducir ese país hacia un socialismo. Era la victoria del imperialismo sobre lo que le quedaba al comunismo en Occidente.

Pregunta-. Pero antes decía que ese régimen se había pervertido...

Esther-. A ver... Es que esto es como cuando se habla de Cuba... A mí el debate me interesa si lo que se propone como alternativa me parece positivo. Podemos decir que Cuba no es el sistema ideal, pero no se puede debatir si la alternativa son los balseros que se van a Miami. Entonces no hay nada de que hablar. Así que lo del muro... si la alternativa era el capitalismo que tenemos hoy día pues sí, fue una tristeza que cayera el único reducto que quedaba de posibilidad de luchar por un socialismo. Y el muro en sí... pues no fue producto del comunismo solamente, fue producto de una lucha de bloques. Como lo que le pasa a Cuba: por culpa del bloqueo económico no puede prosperar.





Pregunta-. Vamos a América Latina. ¿Los jóvenes en el PCE plantean alguna revisión de la posición sobre Cuba?

Esther-. No hay ninguna grieta en la posición sobre Cuba. La realidad cubana es la democracia más profunda que he vivido yo en cualquier país. En España no hay una democracia garantizada, por ejemplo en los centros de trabajo a nivel sindical. Están totalmente corruptas las elecciones en los centros de trabajo: los trabajadores están indefensos frente a los patrones. El poder burgués deja a los trabajadores indefensos...

Willy-. ¿No te parece mejor llamarlo poder de mercado?

Esther-. Venga, sí, no digamos poder burgués.. Pero bueno, en cuanto a Cuba, yo defiendo al pueblo cubano. Ojo, nadie está hablando de la defensa a ultranza de personas, de dirigentes. Pero cuando llegas allí te das cuenta de que, con los comités de defensa revolucionarios, hay una democracia participativa enorme en los barrios....

Pregunta-. Pero a las elecciones en el país sólo concurre un partido.

Esther-. Yo no estoy a favor del sistema de partido único pero es un sistema mucho más democrático y participativo del que tengo yo aquí en el Parlamento español. Se puede estar, en las formas, con otro tipo de democracias, pero eso no me lleva a cuestionar ni el comunismo ni la revolución cubana.




Pregunta-. ¿En Cuba hay presos políticos?

Willy-. Yo no los llamaría así. En Cuba hay personas que no condenan el bloqueo y que...

Esther-. Hay tantos presos políticos como en España.





Pregunta-. Han pedido un manifiesto por la libertad de cinco cubanos presos en EE UU sin garantías. ¿Firmarían un manifiesto por la libertad de los disidentes cubanos presos en Cuba?

Willy-. No, yo no lo firmaría. ¿Mientras exista el bloqueo? Nunca.

Esther-. Estamos en estado de excepción.


Yoani otra vez... y todas las que hagan falta

Tras colocarse en primera línea de batalla, aquello, y todo lo que hasta el momento ha dicho y hecho en su blog, sólo podía tener consecuencias como éstas (I y II). Nunca me cansaré de dar publicidad desde este pequeño rincón de la red a quienes pelean por su libertad jugándose su vida y la de los suyos. La libertad no es gratis, y todos los que la disfrutamos, aunque sea descafeinada, debiéramos tomar buena nota mientras poco a poco nos la compran sutilmente con la alienante moneda de la comodidad. Y para quienes no la hayan escuchado, aquí tienen un resumen de una reciente entrevista radiofónica en esRadio. ¡Ánimo, Yoani!



miércoles, 11 de noviembre de 2009

El placer de Lola y de la Manola

A mí, personalmente, que se hagan talleres -¡vaya nombrecito para el asunto!- de cómo la gente debe administrar su amor propio me la trae floja, nunca mejor dicho. Pero que se haga con dinero público ¡me la pone gorda y dura! La vena del pescuezo, claro, ¿qué si no? En fin, como esto es más de lo mismo, les dejo con el sentido del humor del siempre genial Antonio García Barbeito. Y no se pierdan el blog del adjudicatario de los talleres de chapa y pintura.



Dudas existenciales (XIX)

Nunca lo he entendido. ¿Por qué estar borracho o drogado cuando se comete un delito es un agravante en la Ley de Seguridad Vial y un atenuante en el código Penal? ¿Por qué ahora el Congreso de los diputados propone que también sea un agravante en los casos de violencia machista y siga siendo un atenuante en el resto? ¿Acaso es más o menos disculpable la comisión de cualquier delito bajo los efectos del alcohol o las drogas?


martes, 10 de noviembre de 2009

Disfrútenlo porque no sé si habrá más

Ya tenía yo ganas de aplaudir al gobierno, hombre. Así que vayamos a ello: un plas, dos plas y tres plas. Sé que no suenan con mucho entusiasmo, pero euforias las precisas, sobre todo cuando hay dramas personales de por medio.


viernes, 6 de noviembre de 2009

De quiebras, quiebros y requiebros

Resulta lamentable que el presidente de la patronal bancaria, Miguel Martín, no dijera antes lo que ha dicho ahora y lo que algunos dijimos hace ya más de año y medio. Y más lamentable aún que sus representados no practiquen lo que predica su presidente y se dediquen a (f)robar a los contribuyentes con la complicidad de nuestros gobernantes. ¡País!


jueves, 5 de noviembre de 2009

De la velocidad y el tocino... sin premio

No me digan que regocijarse de que el enfermo sangre cada vez menos porque ya apenas le queda sangre no es de gilipollas. Pues más o menos eso es lo que hacen todos los que contemplan con alegría que crezca el paro, pero menos. Cuando en la antesala de la crisis crecía el empleo, pero menos, lo importante era que creciera. Cuando ahora crece el paro, pero menos, lo importante es la velocidad. Un día de estos nos hablarán del tocino.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

Amor incurable

Acaba de pasar el de las seis y cinco, le respondió entre toses aquel rostro triste y ojeroso. Gracias, le dijo, y se sentó a esperar junto a ella con las rodillas tímidas sujetando sus manos unidas como de misa. Todas las tardes esperaba verla aparecer, se acercaba y le tartamudeaba la misma pregunta. Luego, se conformaba con sentirla cerca durante un rato mientras pensaba que un día de estos debía preguntarle su nombre y declararle su amor. Y que a sus ochenta años ya no eran unos críos. Y siempre llegaba alguien que estropeaba el momento. ¿Esperan ustedes para la consulta de la doctora Vallejo? ¿Por qué hora va?


martes, 3 de noviembre de 2009

Dudas existenciales (XVIII)

Si uno no puede convencer a los chavales de dieciséis años, muchachotes y muchachotas ya, de que es aconsejable seguir formándose y esforzándose porque es bueno para su espíritu, para su bolsillo y para la sociedad a la que pertenecen ¿por qué ha de vencerlos con la obligatoriedad de lo que no desean? ¿Acaso no hemos comprobado ya los efectos perversos de la obligatoriedad a partir de determinadas edades? ¿Qué esperan obtener demorando dos años más el fracaso escolar sino unos jóvenes aún más vagos y rebeldes que en ese tránsito reclutarán para su causa a otros que abrazaron voluntariamente el camino del estudio?