miércoles, 16 de diciembre de 2009

Cuento: Genea(na)logía de una confesión

Nunca hasta hoy me habían preocupado aquellas extrañas historias que contaban sobre la vida y la muerte de mi padre, segunda generación de brillantes escritores del que heredé un éxito inmerecido. Ahora, con la conciencia ennegrecida y húmeda la tristeza, he decidido ponerle fin al desconsuelo y revelar a mi editor que los cientos de relatos publicados bajo mi rúbrica no han sido más que un vulgar plagio, un calco fiel de otros tantos cuentos cortos inéditos que encontré en el viejo escritorio de mi padre al día siguiente de su suicidio. Pero quizás lo más escandaloso no sea que mañana vaya a poner un vergonzante punto y final a mi apócrifa carrera. Ni que todos descubran que esos relatos sobrios, directos, de final espectacular que tanto éxito me han deparado, los escribiera mi padre. No. Quizás lo más desconcertante es que éste no sea más que otro de sus relatos. El último relato inédito que conservo de él.


(Dedicado con todo mi cariño al equipo de La radio de los blogueros)

17 comentarios:

Karol_a dijo...

Qué bueno...
la verdad Tato que me has hecho ADICTA A TUS LETRAS...
Espero que escribas a diario, porque es para mi un alentoso placer leerte, aprendo, disfruto, me bebo tus palabras y busco el fondo y cuando lo hago, siento que logras atraer al léctor y a la vez me siento, como si nunca hubiera escrito nada bueno y dejar de hacerlo o intentarlo hasta hacerlo, tan bien como tú.
Un beso maestro.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Espectacular y "genea".

Un saludo.

Capitán dijo...

No confieses, le vas a quitar el pan de la boca a miles de críticos literarios que necesitan especular sobre ellos, y que están deseosos de plagiar a sus padres que a su vez especulaban sobre los relatos de tu progenitor.

Sombras Chinescas dijo...

Curioso, tato, has escrito un meta-meta-relato.

Saludos.

Zapateiro dijo...

Estupendo ;)

pilar dijo...

Me cuesta trabajo ponerte siempre lo mismo: Me encantan tus cuentos. Hoy tu taberna tiene otra luz, otra energía. Besos y admiración. Pilar

mangeles dijo...

Ponme una cervecita con tapita jamón, mientras releo el relato, Tato.

Besos

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Tato, ¿cómo estás seguro que realmente fuera de tu padre y no de tu abuelo?
Ojú, ojú, esto es lo que trae el plagio.
Estupendo relato aunque no lo puedas firmar.

Octavio dijo...

Muy, muy sugerente, amigo Tato. Enhorabuena. Un abrazo.

Juanma dijo...

Gracias, Tato, por un texto tan magnífico. Esos finales, siempre los finales...
Creo que debiera leerlo Ram, ya veremos.

El Mantequita, por cierto, que habla sobre tí esta semana.

Un fuerte abrazo.

Er Tato dijo...

Bueno, bueno, Karol_a. ¿Qué te contesto yo a esto? -creo que te has pasado un pelí, pero gracias. Muchas gracias.

Gracias, Javier. Tú que eres editor, ten cuidado con los escritores de éxito no te la vayan a meter doblada. Hay un tal Ridao por ahí que no sé yo... Porque mi querido profe es de confianza.

O de mi abuelo, mi Capitán. Porque si eso lo escribió mi padre, que no digo que sí, él también plagió al suyo. Si es que esto es un relato, que tampoco digo que sí ni que no.

Pues el título original era Confesión: un metarrelato para pensar, amigo Juan Carlos. Sí, puede ser una metametarrelato, un metarrelato, un relato, una paradoja o una simple confesión. Y algunas cosas más. Sólo es cuestión de retorcerlo un poco.

Gracias, Zapateiro. Vosotros sí que sois estupendos.

Ahí va esa cervecita, Mangeles. A ver si pasa la del carrito de las bebidas que voy en el pajarraco camino de Sevilla.

Por ahí van los tiros, Rafael. O no. ¿Quién sabe? Ayer, una parroquiana asidua de esta taberna, cuando leyó el relato, me contó por email una historia real, más o menos cercana a ella, muy similar a lo que yo he contado. ¡Y menuda sorpresa me llevé!

Muchas gracias, Octavio. Sobre todo porque tú, sobre sugerencias, eres todo un maestro. ;-)

No os merecéis menos, aunque no he tenido mucho tiempo ni una semana precisamente relajada. Espero preocupado lo que mi amigo el Manteca pueda desvelar sobre mí... ;-)

Una cajita de polvorones y un par de botellitas de Arenas para el personal.

Besos y abrazos a discreción

El alegre "opinador" dijo...

¡Qué bueno Tato! Un abrazo.

Er Tato dijo...

Muchas gracias, alegre opinador.

Y por cierto, antes se me olvidó enviarle un beso enorme a Pilar. Imperdonable.

Lisset Vázquez Meizoso dijo...

Pues sus plagios son divinos :) Siga Vd. por favor, haciéndolos que en sus manos se tornan realmente originales. Estupendo relato. Un abrazo y felices fiestas.

Glauca María dijo...

Muy bueno Tabernero.

Er Tato dijo...

Muchas gracias, Lisset. Y bienvenida. Como veo que eres nueva por la taberna, y como ya es costumbre, a la primera invita la casa.

Gracias, Glauca. Me alegra verte de nuevo por aquí.

Besos

radioblogueros dijo...

Magnífico cuento. Gracias, Tato, siempre. Besos ;)