viernes 17 de julio de 2009

Y el circo llegó a la aldea

Entró a trompicones, sudoroso y jadeante. Un poco de agua, por favor, dijo encaramándose como pudo a la mugrienta barra de aquella tasca. Un par de parroquianos del decorado, arrugados, medio desdentados y con barba de varios siglos, lo miraron con desdén. Avergonzado, bajó la cabeza, se remetió la camisa, y dando un saltito, intentó alcanzar el vaso que el cabrón del tabernero había colocado al otro lado del mostrador. No lo consiguió. El ambiente se cargó de miradas displicentes, sonrisas altaneras y alguna carcajada contenida. Dio un nuevo saltito. Y otro más. Nada. La carcajada era ya unánime y humillante. Y el hombre forzudo, indignado, decidió quitarse el disfraz de enano.


21 comentarios:

mangeles dijo...

Vengo pronto. Estoy de problemas mundanos..eso de hospitalizaciones, cardiopatias..y semejantes...pero en poco tiempo vuelvo ehhh..... besos

Capitán dijo...

En ese pueblo tenían mal fario, hasta les crecieron los enanos.

Er Tato dijo...

Pues que vaya todo bien , Mangeles. En cuanto todo se resuelva, pega un puñetazo en el mostrador, te pongo una manzanila fresquita y le pego una patá al olivo.

Muy bien traído, mi Capitán ;-)

Besos y abrazos

pilar dijo...

Siempre finales brillantes.....cuando ya estamos sufriendo con el enano, le sacas al hombre forzudo que lleva dentro. Una belleza. Besos, Pilar.
Hoy tu taberna tiene una luz diferente...energía positiva a raudales ha entrado con el circo

Er Tato dijo...

Muchas gracias Pilar. Sé cuánto te gustan, por eso, siempre que escribo alguno de estos, pienso, ¡seguro que a Pilar le gusta hoy el olor del guiso que asoma por la cocina de la taberna!

Besos

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ojú Tato y con la mala leche que tienen los enanos cualquiera lo soporta pegando guantazos.
Rafael

Er Tato dijo...

Sobre todo si miden 2 metros de alto por 2 de ancho, amigo Rafael.

Saludos

cibeles dijo...

Que gozada si en determinados momentos de la vida nos pudieramos quitar el disfraz de enano. Saludos

Er Tato dijo...

Bueno, es cuestión de huevos, querida cibeles.

Besos

veridiana dijo...

¡ Uf! A estas horas, ese guiso que dices se cocina...¡ Me apunto!

No sé ...pero El Circo siempre me ha dado pena, miedo...jeje

Un beso

Antonio Azuaga dijo...

El circo para mí está lleno de melancolías –días de infancia invernal y miradas de asombro en un ya inexistente Price–; y tu buenísimo relato, sembrado de alegorías que piden a gritos pensarse detenidamente.

Como diría Lin Yutang “…no subestimes nada, por pequeño que te parezca."

Gracias y un abrazo.

dama dijo...

Así me gustan, historias que te dejan pensativas.
Al forzudo le costó lo suyo convertirse en enano, sólo le faltó decir aquello de "mientras no me suban el mostrador..."

Besos manzanilleros...

Er Tato dijo...

Espinacas con garbanzos o un buen potaje de tagarninas con su pringá. De postre, una larga y bien regada sobremesa. Y a la operación bikini que le vayan dando, querida Veridiana. Además, estoy seguro de que a ti no te hace falta.

Me alegro de que te haya gustado, Antonio y gracias a ti. Son estas propinas en forme de comentarios las que me permiten llegar a fin de mes, que está el negocio fatal.

Me alegra verte por aquí, querida Dama. Imagina el alivio del forzudo al deshacerse de su disfraz, como quien se quita un zapato un par de números más pequeño. O quizás no.

Hoy, besos para todos.

mangeles dijo...

Pues lo que tiene: ¡Si a la gente se la putea....va ...y se crece¡...

Un besito...

Er Tato dijo...

Pues sí, Mangeles, a veces tiene uno que sacar el increíble Hulk que lleva dentro y ponerse verde.

Besos

Juan Vásquez dijo...

Muy buen final, felicidades!

Chula dijo...

Gracias a la reunión de Anónima Mente, he llegado hasta aquí. Me ha encantado tu micro.

Saludos.

Er Tato dijo...

Muchas gracias, Juan y Chula, y bienvenidos a la taberna. Como ya es costumbre, a la primera invita la casa. ;-)

Saludos

Patricia dijo...

Llegué a tu blog por la Reunión, me gusta lo que encontré seguiré visitándote

Su dijo...

Buen final, como casi siempre, el circo, la vida misma, llena de apariencias.
Saludos

Er Tato dijo...

Muchas gracias, Patricia y Su, y bienvenidas a la taberna. A la primera, como ya es costumbre, invita la casa.

Besos