¿Te acuerdas de mí?, preguntó sorprendido. ¿Cómo olvidarte?, respondió ella, sonrojada de su sonrisa traviesa. Pensativo y halagado, intentó rememorarla para no ofenderla. Fue incapaz. La manera en que lo observaba sugería que, fuese cuando fuese que se conocieran, significó algo. Mientras ella hablaba sin parar, él intentaba deducirla de su medio siglo de recuerdos. Nada. Si jamás se había acostado con una mujer, ¿por qué aquellos gestos sensuales y azucarados? Y entonces ella pronunció un nombre. Y él se despeñó vida abajo hasta descalabrarse contra el primer y único amor de su adolescencia. Fui Fernando, la oyó decir justo antes de desplomarse.
Tiempo perdido (Nina Femat)
Hace 5 horas



9 comentarios:
Fantástico. Me ha encantado. Mi novia se llamaba Ramón, como cantaba el último de la fila.
Besos confusos.
Genial, querido Tato. Ese final sorprendente, inesperado, es fundamental para que funcione un microrrelato. Me ha encantado, de verdad.
Un abrazo.
Muchas gracias, ya sabéis cuanto me alegra que os gusten estas tapitas.
Por cierto, este relato lo envié por curiosidad al concurso aquél que decías, Juanma, pero no ha habido suerte. Probaré de vez en cuando. Puede ser una forma interesante de medir la calidad de lo que escribo sin la subjetividad de vuestra generosidad.
Muchos besos
Me tengo por esponja, Tato, pero nunca imaginé que me iba a saturar de tanto jabón, de tantas pompas. ¡Si hasta los anuncios de Ariel ya los hace un tío!.
Don Mendo: o te pasas, o no llegas.
A las siete y media
-Que hora tan rara (no es Bibiana)
-Pudo ser luego
-Es que su inocencia ignora
Que a mas de una hora, señora
las siete y media es un juego.
- ¿Un juego? (repito, no es Aído)
Y un juego vil
Que no hay que jugarlo a ciegas
Pues juegas cien veces, mil
Y de las mil ves, febril,
Que o te pasas o no llegas.
Y el no llegar da dolor
Porque indica que mal tasas
Pero ¡ay de ti si te pasas!
Si te pasas es peor.
A ver si tienes más suerte que yo. Sigo presentándome con alguna frecuencia. No sé, no sé...algo me huele regular de ese concurso.
Un abrazo.
Podía haberle contestado: " Me gustabas más antes"
Está muy bien.
Un beso
Tarde pero llego para decirte que me encanta el microrrelato. No sé cómo se te pueden ocurrir estas genialidades....me da una envidia...Besos, Pilar.
La verdad, canalsu, es que no te pillo el comentario. Últimamente estás de un críptico... O yo de un espeso...
Juanma, no tengo elementos de juicio para opinar sobre el olor del concurso, aunque la verdad es que hay algunos relatos finalistas de muy buena calidad, mientras que otros son muy normalitos, pero claro, sólo es mi opinión. Para el de esta semana voy a enviar varios que ya tengo escritos. Si no quedo finalista, que será lo más probable, los veréis publicados en la taberna. Es divertido eso de usar una frase inicial como fuente de inspiración.
Del soponcio, no le dio tiempo a contestar, querida Veridiana.
Nunca es tarde si la dicha es buena, Pilar. Muchas gracias por tus halagos, tan generosos como siempre.
Besos y abrazos
Delicioso texto que hasta hoy no he podido leer. En ocasiones, cuando la realidad se convierte en un esfuerzo de memoria, encontrarse con el pasado es un ejercicio psicológico... y emocional.
Un abrazo querido Tato.
Publicar un comentario en la entrada