lunes, 29 de diciembre de 2008

¿Por qué volvéis a la memoria mía, tristes recuerdos del placer perdido...?

"...nuestras previsiones para los próximos años son claramente optimistas.

Seguiremos creciendo a un ritmo medio superior al 3%. La ligera desaceleración irá acompañada de un reequilibrio del patrón de crecimiento, que será más sano y más sostenible, con una reducción continuada de la aportación negativa de la demanda externa.

Se creará mucho empleo, y mejorará la capacidad adquisitiva de los salarios, dado que, además del aumento de los mismos ligado a la productividad, se producirá una notable inflexión de la inflación a partir de la primavera.

Aumentará la disponibilidad de individuos y hogares, porque la buena situación de las cuentas públicas permitirá abordar nuevas reducciones fiscales que seguirá favoreciendo a las rentas del trabajo y, especialmente, a las más bajas.

Seguiremos avanzando en dotarnos de capital físico, humano y tecnológico para ponernos al nivel que le corresponde a la octava economía del mundo. Mantendremos incrementos importantes en las políticas de I+D+i y educación, y proseguiremos con implementación del Plan Estratégico de Infraestructuras de Transporte (PEIT)

La eficacia de estas medidas, junto con la reducción del protagonismo de sectores con mayor intensidad de mano de obra favorecerán el crecimiento de la productividad y de la competitividad de nuestras empresas, que son la llave maestra de nuestro futuro.

Continuaremos reduciendo la deuda pública y dotándonos de margen suficiente por si fuera necesario, mejorando la sostenibilidad a largo plazo de nuestras finanzas públicas. En solo dos años seremos el país con menos deuda entre las potencias económicas del mundo.

Esta es y será la realidad. Y frente a ella, y frente al mero sentido común, hay quienes, más que profetizar, predican ya la existencia de una recesión. El asunto no merece gastar mucho tiempo y esfuerzo..."

(9 de Enero de 2008, el Presidente del Gobierno de España)


domingo, 28 de diciembre de 2008

Como la vida misma

Cada vez le costaba más moverse. Y comer. Y mantenerse inmóvil durante horas. Despertó en el hospital sin corona, sin su precioso uniforme negro azabache y bajo la mirada de reproche del maestro, que no paraba de repetir entre sollozos, ¡abandono!¡perdí por abandono! Y comenzó a recordar. Aquella voz alta y clara, ¡peón cuatro rey! Los dos pasos al frente del compañero que tenía justo delante. El leve mareo que le hizo rodar inconsciente por el enorme tablero, arrollando trebejos y arrancándoles grititos de desconcierto. Le obligarían a abdicar. Seguro. Y a buscar un disfraz de peón.


sábado, 27 de diciembre de 2008

El mejor sastre del mundo

Sonreía mientras miraba aquel papel amarillento y arrugado. Aún conservaba los flecos del desgarro que, con una ráfaga sorda y breve, le emancipó del viejo cuaderno escolar. La sonrisa mudó en una triste mueca cuando leyó de nuevo aquellos trazos ingenuos. Queridos Reyes Magos: sólo deseo ser el mejor sastre del mundo, se leía en la escueta carta que un niño de seis años escribió un treinta de diciembre de mil novecientos cuarenta y seis. Recogió su libro de notas, cargó al hombro el teodolito y se alejó satisfecho.


domingo, 21 de diciembre de 2008

Radioterapia

Cuando levantó la mano, la sintonía final se le colgó suavemente de su brazo con una mirada triste. Guardó silencio, miró el micrófono por última vez y desnudó su cabeza de susurros al oído dejándolos con ternura sobre la mesa. Todas las tardes desde hacía un año, cuando comenzaba el programa, se encerraba en su habitación y su imaginación hacía el resto. Ni un solo brote desde entonces, ni más voces extrañas en su cabeza, ni más noches en vela.


sábado, 20 de diciembre de 2008

La imaginación al poder

Imagínese que a usted le proponen trabajar diez horas de lunes a sábado durante veintinueve semanas a cambio de tener vacaciones durante veintitrés. Imagínese que a usted le interesa. Imagínese que el empresario que pretende contratarlo es decente. Finalmente, imagínese que se lo prohíben a usted y al empresario.

Pues esto último, la prohibición de que sea legal y se regule ese acuerdo, es lo que tanto aplaudieron en el Parlamento europeo el pasado diecisiete de Diciembre. Y todo porque se asume que hay empresarios desalmados, que sin duda los hay, y que todos los trabajadores son honrados, que sin duda no todos lo son. Olvidan que con la legislación actual, esos empresarios malvados siguen haciendo de su capa un sayo y esos trabajadores indeseables se sienten intocables. Es triste que a cierta izquierda le asuste tanto la libertad.

¿Cuántos de los que aplaudieron, dentro y fuera del Parlamento, se han leído la directiva y la propuesta de modificación de la directiva que se votó? ¿Y cuántos de ésos que se la han leído, la han entendido? Aquí tienen un resumen de la famosa directiva, aquí la directiva íntegra y aquí la propuesta de modificación que se votó el otro día. Puede ustedes decidir si aplauden antes o después de leerla. O si simplemente, no aplauden.


jueves, 18 de diciembre de 2008

Impostura, el brazo retorcido de la ley

Como ya dije en alguna ocasión, no me seduce en absoluto la idea de que los ayuntamientos gobernados por ANV sean disueltos por una simple cuestión moral. Tampoco basándose en una ley que viene a decir, más o menos, que es obligatorio condenar el terrorismo. Que es obligatorio opinar de determinada manera. Si de cuestiones morales se tratase, más de una institución debería quedar urgentemente hueca de demócratas de escaparate.

Si los representantes de ANV han cometido delitos, denúnciense, que se les meta en la cárcel y se les inhabilite, siempre que ese delito no consista en que no condenen la violencia. Vigílense de cerca, y si un solo euro del pueblo va a parar a los asesinos a través de ellos, que todo el peso de la ley les aplaste como a ratas. Pero no por pensar como piensan, decir lo que dicen o callar lo que callan. No por eso. Y si estos políticos son incapaces de desalojar a ANV con la sola fuerza de nuestros votos, que no se refugien como cobardes tras las togas de los jueces. Que nos miren a la cara si son capaces. Y que sientan vergüenza si la tienen.

Es más que probable que con las leyes actuales se pudiera desalojar a ANV de los ayuntamientos. Unas leyes que consagran el delito de pensamiento y de opinión. Porque para detener a quienes colaboran con los asesinos, ya teníamos leyes más que suficientes.

Hay a quienes les parece bien usar esas leyes que criminalizan opiniones para rectificar lo que ni el pueblo ni sus representantes pueden, quieren o saben corregir. Y hay quienes plantean crear nuevas leyes, dicen que más explícitas y contundentes, para hacer lo mismo que podrían conseguir con las actuales, pero claro, se les desencajan los tiempos ante la proximidad de cierto proceso electoral, y quién sabe si hasta de alguna negociación inconfesable.


miércoles, 10 de diciembre de 2008

¡Será malaje!

Ando de viaje por las islas, ésas a las que llaman afortunadas aunque realmente sean sus gentes quienes lo sean, y no me resisto a compartir con ustedes el espléndido paseo por la playa de "Las Canteras" que acabo de regalarle a este cuerpo serrano tras la cena. Una cena que, por primera vez, todo hay que decirlo para ser justos, no ha estado a la altura a la que estos lares me tienen acostumbrado. A la escasa calidad del pescado -un bocinegro mal vestido y peor planchado-, se sumó la impertinencia del camarero que, al ver el destrozo de la pieza en el plato cuando le indiqué que ya había terminado, no se le ocurre otra que adornarse con un risilla conejil y preguntar ¿no le ha gustado el pescado o es que no ha sabido comérselo? Comencé a contar hasta diez, pero no me dio tiempo de alcanzar ni el cuatro cuando de mi boca salió a empujones un no es que no haya sabido, es que no he podido. Y en lugar de postre, pedí una manzanilla, la cuenta y pagué dejando tras de mí el hueco de la propina. Quienes conozcan mis gustos culinarios entenderán la ofensa.

Como no podía irme a la cama con ese mal sabor de boca -es sólo una forma de hablar, que conste-, y me había quedado sin postre, me zampé un agradable paseo por la playa y, ¡sorpresa!, me di de bruces con un belén de arena. Y aunque pueden verlo mejor aquí, no me resisto a colgar alguna de las fotos que hice con el móvil y que, a pesar de no tener demasiada calidad, tienen el encanto de la inmediatez -apenas hace un par de horas que se han cocinado-, de la nocturnidad y del cariño con el que este tabernero las ha hecho para sus parroquianos, a los que últimamente tiene un poco abandonados.

Por cierto, a las diez de la noche, diecinueve grados, una brisa reconfortante y mujeres dulces como el ron con miel adornaban el paseo marítimo. Y ya ni me acuerdo del único camarero malaje de la isla.









viernes, 5 de diciembre de 2008

Hay amores que matan

Cuarenta y cinco días de cárcel y un año de alejamiento. Del cachete ocasional al maltrato, sobre todo cuando se trata de un niño difícil y desobediente que además te acaba de tirar la zapatilla a la cabeza y se encierra en el cuarto de baño, hay un trecho. Seguramente la magistrada aplicó la ley, pero se dejó en casa el sentido común.

La reforma del artículo 154 del Código Civil, la impunidad con que actúan muchos menores en la calle sabiéndose intocables, la permisividad de padres, educadores y vecinos o la ultraprotectora neopedagogía progre, quedan reflejadas en una sentencia que, aun reconociendo que se trata de un hecho puntual, pretende proteger a un chaval ¡separándolo un año de su madre y metiéndola en la cárcel!

Es que hay amores que matan. Y el del Estado, en demasiadas ocasiones, es uno de ellos.


El cuento que nunca fue

Sucedió anoche. Aquella historia triste que se disfrazó de cuento épico para no dar miedo, se ha desnudado sin pudor. Se ha arrancado la careta para ponerle un final a lo que intentó ser un continuará. Y sucedió anoche. Hasta siempre, amigo.


jueves, 4 de diciembre de 2008

El que nace lechón, muere cochino

No es la primera. Ni seguramente será la última. Porque no hay dos sin tres y porque eso es sólo lo que dice, que si nos enterásemos de lo que piensa y, sobre todo, si piensa, ya veríamos, ya.

Me refiero al alcalde de Getafe y presidente de todos los alcaldes, incluso de los del PP, al que ya disfrutamos de tapita por estos lares allá por Mayo. Resulta que ha dicho que los votantes del PP somos unos tontos de los cojones. Más concretamente, se ha preguntado, ¿y por qué hay tanto tonto de los cojones que todavía vota a la derecha?

Imagino que se refiere también a los que hemos votado al PP para que Zapatero no siga siendo presidente y personajes como él y los Pepiños Blancos que los azuzan no tengan cabida en el PSOE. Así que ya saben, este tabernero es un tonto de los cojones. Y a mucha honra. ¡Ah! Y que conste que la cabeza me rige estupendamente, que sólo tengo enfermos de tontería los cojones y que, como a ésos, a diferencia de lo que otros hacen, no los uso para pensar, a mí plin.


miércoles, 3 de diciembre de 2008

Dudas existenciales (X)

Ciento doce mil ciento treinta y ocho, así, en letra. Para que se haga más largo y las mentes lentas lo asimilen mejor. Y ésos son sólo los oficiales. No. No son los nuevos parados, ojalá, sino la cantidad de abortos del año pasado. Y uno no termina de entender, más allá de las posturas personales de cada cual, por qué hay miles de parejas frustradas en lista de espera para adoptar. Por qué al Estado le escandalizan más las muertes en accidente de circulación. Por qué esas continuas -y costosas-, campañas publicitarias para que nos pongamos el cinturón de seguridad o el casco. Por qué el Estado no usa todo el dinero que se gasta en coartar nuestras libertades individuales en ayudar, económicamente y con medios materiales, a quienes no desean tener un hijo ya concebido. Sólo con que se evitaran algunos abortos, ya sería una buena inversión ¿no les parece?